
El episodio 51 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 6 de junio de 1990, mueve fichas en tres tableros a la vez. Vegeta consigue su primera Bola de Dragón y la esconde donde nadie pueda encontrarla, Krilin y Dende parten hacia la casa de Gurú para proteger la última, y en el Más Allá los amigos caídos en la Tierra llegan al planeta de Kaito. La «sorpresa» del título es su voz en la cabeza de Goku.
Resumen
En la aldea de Tsuno, los namekianos rodean a Vegeta y lo atacan desde todos los lados. Cuando creen haberlo sepultado bajo un montón de rocas, el príncipe sale disparando las piedras en todas direcciones, devuelve una onda de energía a quien se la lanzó y va matando a los aldeanos uno tras otro. Ya solo, el viejo Tsuno se niega a revelar dónde está la bola, y Vegeta lo fulmina. La bola está en una casa, sobre un cojín: Vegeta la arroja al lago cercano. Mientras solo él sepa dónde está, Freezer nunca podrá reunir las siete.
En la casa cápsula de Bulma, Dende rechaza la comida: los namekianos solo beben agua. Cuenta que las plantas que cultivan, las ajisa, sirven para devolver la vida a los bosques que arrasó hace muchos años una terrible tormenta. Entonces Gohan y Krilin sienten la energía de Vegeta y comprenden que está masacrando una aldea. Krilin se reprocha no haberlo matado en la Tierra cuando tuvo ocasión.
En la aldea de Moori, Zarbón comenta que Dodoria tarda en volver. Freezer responde que, si no es capaz de atrapar a dos insectos y a un niño, no le sirve de nada. Envía a Zarbón y a Appule, el último soldado que le queda, a buscar las demás aldeas, y vuelve a su nave con las bolas.
Dende, al saber por qué han venido los terrícolas, les pide ayuda y se ofrece a llevarlos ante Gurú, el namekiano más anciano, que repobló el planeta tras la catástrofe y guarda otra de las bolas. Dende es su hijo número 108, nacido de un huevo que salió de la boca de Gurú, y Bulma descubre atónita que los namekianos no conocen la diferencia entre hombres y mujeres. Krilin sale volando con Dende. Por el camino se convence de que morirá en Namek, y piensa que ni siquiera ha tenido nunca novia.
En el espacio, Goku está entrenando cuando Kaito le habla en la mente: Piccolo, Ten Shin Han, Yamcha y Chaoz han llegado a su planeta para entrenar, y han recorrido el Camino de la Serpiente más rápido que él. Yamcha lo saluda y le explica que Kami-sama se quedó en la recepción del Más Allá.
Nuestro análisis
La aldea de Tsuno es la respuesta a quien, tras la muerte de Dodoria, empezaba a ponerse del lado de Vegeta. El príncipe es tan despiadado como Freezer, solo que más astuto: esconder una bola en lugar de perseguir las siete es la jugada de quien sabe que es el más débil de la mesa y se adelanta.
El resto respira. Dende deja de ser solo un niño al que salvar y se convierte en guía, con una pequeña lección de biología namekiana que Toriyama trata con su ligereza habitual. La charla telepática con los muertos recuerda que la misión en Namek tiene un objetivo concreto: traerlos de vuelta. La frase amarga de Krilin sobre su destino suena a broma, pero es una de las profecías más crueles de la serie.
Curiosidades
- Guion de Aya Matsui y dirección de Yoshihiro Ueda. Adapta el capítulo 259 desde la sexta página, el 260 y las dos primeras páginas del 261, con un 19,8% de cuota de pantalla.
- Aquí Appule se marcha con Zarbón, pero en el episodio 54 será otro soldado, creado por el anime, quien encuentre la aldea destruida; en el manga es el propio Appule quien informa a Freezer.
- En Hispanoamérica se tituló «Los grandes peleadores se reúnen con Kaio-sama».
¿Sabías que…? Krilin hace bien en temer por su vida en Namek: más adelante en la saga será el propio Freezer quien acabe con él.
