
En el episodio 40 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 14 de marzo de 1990, el viaje a Namek ofrece el primer anticipo, bastante inquietante, de lo que espera a nuestros héroes. Los niños que capturaron a Bulma no son piratas: son huérfanos que huyen, y el nombre que pronuncian con terror es el de Freezer.
Resumen
Bulma, Krilin y Gohan están rodeados de niños armados. Su jefe, un chico mayor llamado Zeshin, apenas escucha sus explicaciones, y otro muchacho con una cicatriz en la mejilla, Bun, insiste en acabar con los prisioneros: tienen que ser hombres de un tal Freezer. Antes de que la cosa vaya a más, toda la nave empieza a temblar. Se han metido en una lluvia de meteoritos.
En pleno caos, una plancha del techo se desprende y está a punto de aplastar a varios niños: Gohan y Krilin la sujetan al vuelo. Se declara un incendio y los dos ayudan a Zeshin a apagarlo, mientras Bulma corre al puente de mando, toma los controles y saca la nave de entre los meteoritos. Gohan llega incluso a proteger con su energía a una niña, Emi, de la explosión de un conducto.
Ya a salvo, Bun sigue sin fiarse, pero Zeshin ordena bajar las armas: unos esbirros de Freezer de verdad nunca habrían salvado a nadie. Los niños cuentan su historia. Unos soldados invadieron su planeta en nombre de Freezer y mataron a sus padres; ellos se salvaron porque los subieron a unas naves, pero sus perseguidores las derribaron todas menos la nave de espejos. Krilin comenta que esos soldados se parecen mucho a los Saiyan, aunque Zeshin aclara que no tenían cola. Los chicos pasaron junto a Namek hace dos semanas y le dan a Bulma las coordenadas de un atajo.
Mientras tanto, en la Tierra, Goku grita aterrorizado ante una inyección. Lejos, en el espacio, la cápsula de Vegeta aterriza en un planeta base: los soldados lo encuentran inconsciente y lo sumergen en un tanque de recuperación. A bordo de la nave de Kami-sama, el atajo resulta un trayecto de montaña rusa, pero al final por la ventanilla aparece un planeta verde y azul. Bulma lo celebra: se han ahorrado más de dos semanas y han llegado a Namek. O eso creen.
Nuestro análisis
También este episodio es casi todo relleno, pero tiene un mérito concreto: presenta a Freezer antes de que Freezer aparezca. En el manga el tirano entra en escena directamente en Namek; aquí su nombre llega a través de sus víctimas, niños que se han quedado solos, y es una manera eficaz de construir la amenaza. La mirada de Bun al revivir la muerte de sus padres pesa más que cualquier presentación grandilocuente.
El episodio es además un pequeño escaparate para Bulma, que cuando toca pilotar una nave entre meteoritos demuestra valer tanto como los dos guerreros. Y el gag de Goku asustado por una aguja añade un rasgo que la serie arrastrará durante mucho tiempo.
Curiosidades
- El guion es de Katsuyuki Sumisawa y la dirección de Mitsuo Hashimoto; director de animación, Tomekichi Takeuchi.
- Del manga solo proceden las páginas 5 a 8 del capítulo 246, con la llegada de Vegeta a la base: toda la historia de la nave de espejos es original. Cuota de pantalla: 22,4%.
- Es la primera vez que se descubre el miedo de Goku a las agujas, que reaparecerá incluso en Dragon Ball GT.
- En Hispanoamérica se tituló «¿Es ese Namekusein?».
¿Sabías que…? El soldado que Bun recuerda matando a sus padres tiene el mismo aspecto que Cui, el esbirro de Freezer que aparecerá poco después junto a Vegeta.
