
El episodio 276 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 23 de agosto de 1995, pone fin a la larga etapa dentro del cuerpo de Majin Boo. Goku y Vegeta descubren el punto débil del monstruo, liberan a sus amigos y logran salir, pero la victoria desencadena una última transformación: Super Boo encoge hasta su forma original.
Resumen
En las entrañas de Super Boo, Goku libera a Vegeta de la masa rosa que iba a absorberlo. Con el príncipe de los Saiyan inconsciente, Goku se queda solo ante la proyección del enemigo y dispara ráfagas sin parar, incluso una onda a plena potencia, sin ponerlo en apuros. Un disparo perdido está a punto de dar en la cápsula que guarda al Boo bueno, y Super Boo se interpone para protegerla. A Vegeta, recién despierto, no se le escapa.
Cuando Super Boo está a punto de engullir también a Goku, Vegeta se planta junto a la cápsula y amenaza con arrancarla. El monstruo le suplica que pare. Vegeta tira con todas sus fuerzas y la cápsula cae. La proyección de Super Boo se retuerce, reaparece un instante gritando y se deshace en un charco. Fuera, Dende y Mr. Satán ven al gigante rosa retorcerse de dolor.
Los dos Saiyan recogen las cápsulas con Gohan, Goten, Trunks y Piccolo y buscan una salida. La encuentran en uno de los orificios por los que Boo expulsa vapor: Goku contiene el chorro con un Kame Hame Ha el tiempo justo para pasar. Fuera recuperan su tamaño normal, pero los cuatro siguen sin sentido.
Mientras tanto, Super Boo cambia de aspecto. Primero se hincha hasta adoptar una forma enorme; después encoge hasta convertirse en una criatura menuda, de aire infantil. En el planeta de los Kaioshin, Kibito Kaioshin comprende con horror lo que está pasando: Boo está volviendo a lo que era en su origen. Goku y Vegeta, en cambio, miran ese cuerpecillo y lo creen a su alcance.
Nuestro análisis
Aquí la saga muda de piel gracias a una intuición de Vegeta. Que Super Boo se lance delante de la cápsula es un detalle casi escondido, pero sostiene todo el giro: el monstruo que había absorbido a todo el que se cruzaba demuestra temer algo, y ese algo es la parte de sí mismo que se tragó para hacerse más fuerte. Que lo descubra Vegeta y no Goku dice mucho de los dos: uno pelea por instinto, el otro observa y encuentra la grieta.
Luego nace el Boo puro, también llamado Kid Boo. El diseño va a contracorriente: tras formas cada vez más grandes, el villano final de Z es el más pequeño de todos, con la mirada de un niño caprichoso. Akira Toriyama ya lo había hecho con Freezer, más compacto y letal en su forma definitiva; aquí lo lleva al extremo. El error de Goku y Vegeta, convencidos de que un cuerpo más pequeño significa menos poder, prepara a la perfección el golpe del siguiente episodio.
El anime alarga la huida: en el manga los Saiyan nunca se enfrentan al enemigo desde dentro, la cabeza de Super Boo no resurge gritando y no hace falta ningún Kame Hame Ha contra el vapor. Hay escenas que huelen a relleno, pero el final, con la transformación vista por dos Saiyan que todavía cargan con los cuerpos de sus amigos, funciona.
Curiosidades
- Adapta el capítulo 507 desde la sexta página hasta el final y las tres primeras páginas del 508. Guion de Atsushi Maekawa, dirección de Kazuhito Kikuchi y dirección de animación de Shingo Ishikawa.
- Obtuvo un 15,9% de cuota de pantalla.
- Es la primera aparición del Boo puro en el anime.
- En Hispanoamérica se tituló «¿En dónde está la salida?».
¿Sabías que…? La forma musculosa por la que Boo pasa unos segundos es la que adoptó hace millones de años al absorber a un Kaioshin, como se cuenta en el episodio 277.
