
El episodio 270 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 12 de julio de 1995, lleva al límite la humillación de Super Boo. Contra Super Vegetto no funciona ningún truco: ni la regeneración, ni la cortina de humo, ni el intento de destruirlo metiéndose en su cuerpo. Al final el monstruo pierde los estribos por completo, y su furia basta para agrietar el espacio.
Resumen
El Big Bang Attack de Super Vegetto hace pedazos a Super Boo. El monstruo se regenera, pero esta vez el daño se nota. Intenta esconderse en la nube de vapor que la rabia le hace soltar por la cabeza, pero Vegetto sigue golpeándolo ahí dentro y luego lo atraviesa con una espada de energía. El guerrero de los Potara lo provoca sin descanso, como si el combate fuera un entrenamiento.
Desesperado, Boo se vuelve líquido y se cuela en el cuerpo de Vegetto por la boca, dispuesto a hacerlo estallar desde dentro. Pero Vegetto controla su energía y lo machaca dentro de sí mismo, hasta que el monstruo tiene que salir a toda prisa. La jugada que debía darle la vuelta al combate se convierte en otra humillación.
Mientras tanto, en el planeta del Gran Kaito, Kaito y Krilin siguen la batalla. Krilin y Yamcha han podido conservar su cuerpo en el más allá, pero mientras el primero sufre por lo que pasa en la Tierra, el segundo se lo pasa en grande desafiando a los luchadores que viven allí. En la Tierra, Dende encuentra a Mr. Satán sepultado bajo los escombros del combate.
Boo, fuera de sí, desata todo su poder. El aire se deforma y el espacio empieza a resquebrajarse, como cuando el monstruo escapó de la Habitación del Espíritu y el Tiempo, y Dende advierte que todo el universo podría venirse abajo. Vegetto, lejos de preocuparse, lo reta a usar esa fuerza contra él, y el Kaioshin anciano empieza a temer su arrogancia. Cuando Boo se encierra en una barrera, Vegetto la atraviesa con esfuerzo y lo manda al mar de un puñetazo, deteniendo el desastre.
Nuestro análisis
El título original es un juego de palabras: «kiretsu», la grieta entre dimensiones, se refleja en «kirechatta», que viene del verbo «kireru», cortarse, y que en japonés coloquial significa perder los estribos. Resume el episodio a la perfección. Super Boo, el monstruo que hace poco planeaba absorciones y seguros, queda reducido a un niño con una rabieta porque no puede ganar, y la rabieta de un ser tan poderoso puede romper el universo.
Aquí se entiende también el sentido de los Potara. En el manga, el Kaioshin anciano explica que la fuerza de Vegetto no viene solo de los pendientes, sino de que se han fusionado dos grandes luchadores que, además, son rivales. En sus palabras, la fusión es para siempre: el precio de ese poder es renunciar a Goku y Vegeta. La historia, sin embargo, no llegará hasta el final. La fusión se deshará pocos episodios después, dentro del cuerpo de Boo, y Dragon Ball Super corregirá la regla: solo es permanente para los Kaioshin; para los demás dura una hora.
El anime alarga mucho el combate, con la entrada de Boo en el cuerpo de Vegetto y la grieta en el espacio, pero esta vez los añadidos cumplen una función: construyen la arrogancia del guerrero, el talón de Aquiles que intuye el Kaioshin anciano y que Boo aprovechará en el próximo episodio.
Curiosidades
- Adapta el capítulo 504 de la tercera a la undécima página. Guion de Masashi Kubota, dirección de Yoshihiro Ueda y dirección de animación de Yukio Ebisawa.
- Obtuvo un 15,0% de cuota de pantalla en Japón.
- Son añadidos del anime la entrada de Boo en el cuerpo de Vegetto, la grieta en el espacio, la escena en el planeta del Gran Kaito y Mr. Satán bajo los escombros.
- En Hispanoamérica se tituló «Buu es cortado», una lectura literal del verbo «kireru».
Personajes
- Super Vegetto y Super Boo
- Dende y Mr. Satán
- El Kaioshin anciano
- Kaito, Krilin y Yamcha
