
El episodio 27 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 22 de noviembre de 1989, se titula en el original ¡Déjamelo a mí! La gran explosión de rabia de Gohan. El título español promete un regreso, pero Goku todavía está en camino: la escena es de Piccolo, Krilin y Gohan, que juegan su última carta contra Nappa. Y termina con el gesto que cambia para siempre la relación entre el namekiano y el niño.
Resumen
El plan de Piccolo se pone en marcha enseguida. Krilin carga contra Nappa y en el último instante sale disparado hacia arriba para distraerlo; Piccolo se cuela a su espalda y le agarra la cola. Gohan debería atacar, pero Nappa no se debilita: de un codazo deja inconsciente a Piccolo. Vegeta, satisfecho, explica que él y su compañero se entrenaron precisamente para eliminar ese punto débil.
Nappa se ensaña con Gohan. Krilin interviene, encaja algunos golpes y lanza su Kienzan, el disco de energía cortante. Nappa piensa atraparlo al vuelo, pero Vegeta le grita que lo esquive: el disco le roza la mejilla y le deja un corte. Furioso, el Saiyan arrolla a Krilin, pero Piccolo se recupera y le golpea por la espalda.
En ese momento, los tres terrícolas perciben una energía enorme que se acerca. Es Goku, y se ha vuelto increíblemente fuerte. Nappa, que sin scouter no sabe percibir la energía, no se lo cree, pero el scouter de Vegeta marca 5.000. El príncipe comprende que esa cifra podría ser solo el principio y ordena a Nappa que acabe con todos antes de que llegue, Piccolo incluido. Nappa objeta que necesitan al namekiano para saber más de las Bolas de Dragón, pero Vegeta ya tiene la respuesta: si Piccolo viene de Namek, en su planeta de origen tendrá que haber otras Bolas.
Gohan le dice a Piccolo que se ponga a salvo: él se encargará de entretener a Nappa hasta que llegue su padre. El gigante se lanza contra el niño, pero Gohan se adelanta con una patada en plena cara que lo estampa contra las rocas. Ciego de ira, Nappa carga un rayo devastador y se lo dispara. En el último instante, Piccolo se lanza delante de Gohan y recibe el golpe con su propio cuerpo.
Nuestro análisis
El episodio se construye sobre dos giros. El primero es el fracaso del plan de la cola: lo que funcionó contra Raditz ya no sirve, y los Saiyan demuestran que aprenden de sus errores. El segundo llega al final y es uno de los momentos más importantes de toda la serie: el demonio que secuestró a Gohan para convertirlo en un arma muere protegiéndolo.
Hay además un detalle de la trama que pasa casi desapercibido y que decide el futuro de la historia. Cuando Vegeta deduce que en Namek tiene que haber otras Bolas de Dragón, abre la puerta a toda la saga siguiente. Toriyama siembra la próxima aventura en una frase dicha de pasada en mitad de un combate.
Gohan, entretanto, completa su giro. Tras la huida del episodio 25, aquí se ofrece a quedarse para cubrir a Piccolo y golpea a Nappa como nadie lo había logrado. El título original le da la razón.
Respecto al manga, el anime añade una escena en Kame House: Chichi, armada hasta los dientes, quiere correr al campo de batalla a rescatar a su hijo, y a los demás les cuesta frenarla.
Curiosidades
- Es el episodio en que Vegeta deduce la existencia de las Bolas de Dragón de Namek, el motor de la saga siguiente.
- El guion es de Toshiki Inoue y la dirección de Mitsuo Hashimoto.
- Adapta la segunda mitad del capítulo 220 y los capítulos 221 y 222. En Japón alcanzó un 22,8% de cuota de pantalla, la más alta de la saga hasta ese momento. En Hispanoamérica se tituló «La furia de Gohan estalla».
¿Sabías que…? Nappa no percibe la energía sin scouter. Es una de las ventajas que los guerreros de la Tierra, entrenados por Kami-sama y por Kaito, tienen sobre los Saiyan.
