Dragon Ball Z episodio 266: Regreso a la vida

Dragon Ball Z episodio 266: Super Boo machaca a Gohan con las técnicas de los guerreros que ha absorbido y el Kaioshin anciano le entrega su vida a Goku.

Actualizado el 19 de octubre de 2026Lectura: 4 min

El episodio 266 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 31 de mayo de 1995, es el momento en que la saga cambia de marcha. En la Tierra, Super Boo ya tiene los poderes de Gotenks y Piccolo y ha arrinconado a Gohan. En el planeta de los Kaioshin, el Kaioshin anciano toma una decisión sin precedentes: le entrega su propia vida a Goku para que pueda volver a luchar. Y en el más allá, Enma Daio recurre a un viejo enemigo: Vegeta.

Resumen

Super Boo se ensaña con Gohan usando las armas de quienes se ha tragado: el Makankosappo de Piccolo y los fantasmas kamikaze de Gotenks. El chico detiene el rayo, pero se queda casi sin energía, mientras Goku lo sigue todo desde el planeta de los Kaioshin.

Boo agarra a Gohan por el cuello y prepara el golpe de gracia. Entonces el perrito Bee le ladra y Mr. Satán, para protegerlo, patea al monstruo en la cabeza. Boo duda, como si recordara los días que pasó con ellos, y luego decide acabar con los dos. Gohan se recupera lo justo para golpearlo y salvarlos. Boo lo inmoviliza con los anillos de energía de Gotenks y le lanza un Kame Hame Ha, que el chico esquiva soltándose en el último segundo.

En el planeta sagrado, Goku quiere ayudar a su hijo, pero está muerto y no puede volver al mundo de los vivos. El Kaioshin anciano encuentra la salida: le regalará su vida. Se despide, se desploma y la aureola pasa de la cabeza de Goku a la suya. Un instante después se incorpora y le riñe para que se dé prisa, porque no piensa haber muerto en vano. Mientras tanto, en el palacio de Enma Daio, Vegeta recibe de nuevo un cuerpo y la misión de salvar la Tierra, con la adivina Baba como guía. El príncipe sonríe con sorna: el más allá le pide ayuda a un villano.

Mientras Gohan huye, el Kaioshin anciano expone su plan: Goku debe fusionarse con su hijo. No hay tiempo para la danza de la fusión, así que se quita los pendientes Potara y se los entrega. Si dos personas llevan uno cada una, se funden en un único guerrero.

Nuestro análisis

El sacrificio del Kaioshin anciano se cuenta casi como un gag: muere, cae y se levanta enseguida con la aureola, refunfuñando. Así trata Toriyama a sus dioses, nunca solemnes del todo. Aun así, el gesto pesa. Tras los Cell Games, Goku había decidido quedarse en el más allá, convencido de que la Tierra estaba más segura sin él; ahora un dios decide que el universo lo necesita. El título original, «Por el bien de todo el universo», lo dice sin rodeos.

La parte de la Tierra cuesta de ver, en el buen sentido. Los añadidos del anime hacen que Gohan reciba las técnicas de su maestro y de los dos niños, y la absorción se vuelve concreta y cruel. Más interesante aún es la duda de Boo ante Bee y Mr. Satán, que no está en el manga: por un instante el monstruo parece recordar su vida como el Boo bueno, como si esa parte de él no hubiera desaparecido del todo.

Y luego está Vegeta. Su regreso tras la explosión con la que se sacrificó ya es un acontecimiento, y su sonrisa burlona anuncia el choque que viene. La esperanza del universo depende ahora de dos Saiyan que nunca se han soportado.

Curiosidades

  • Adapta las páginas 7, 9 y 10 del capítulo 500 y las seis primeras del 501. Guion de Sumio Uetake, dirección de Mitsuo Hashimoto y dirección de animación de Keisuke Masunaga.
  • Obtuvo un 16,0% de cuota de pantalla en Japón.
  • Son añadidos del anime el Makankosappo, los fantasmas kamikaze y la escena de Bee y Mr. Satán.
  • En Hispanoamérica se tituló «Gokū regresa a la vida».

¿Sabías que…? Goku y Vegeta no vuelven igual. Goku pierde la aureola porque vuelve a estar vivo de verdad; Vegeta la conserva: Enma Daio le ha devuelto un cuerpo, pero sigue siendo un muerto de permiso.

Personajes

  • Gohan y Super Boo
  • Mr. Satán y Bee
  • Goku, el Kaioshin anciano, Kaioshin y Kibito
  • Vegeta, Enma Daio y la adivina Baba