
El episodio 265 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 24 de mayo de 1995, le da la vuelta a todo. Super Boo convence a Goten y Trunks para que vuelvan a fusionarse, pero es una trampa: dos pedazos de su cuerpo reptan entre las rocas y engullen a Gotenks y a Piccolo. Tras absorberlos, el monstruo vuelve a enfrentarse a Gohan, y esta vez es él quien manda.
Resumen
Super Boo provoca a Goten y Trunks: quiere terminar lo que dejaron a medias, así que tienen que fusionarse de nuevo. Los niños aceptan, ejecutan la danza y Gotenks se transforma de inmediato en Super Saiyan 3. Nadie se da cuenta de que de la espalda de Boo se han desprendido dos pegotes de goma rosa que avanzan arrastrándose entre las rocas. Solo el perrito Bee los ve, e intenta sin éxito llamar la atención de Mr. Satán.
Cuando Gotenks está a punto de lanzarse al ataque, los dos pegotes se ensanchan de golpe y lo engullen a él y a Piccolo. Vuelven al cuerpo de Boo, que los absorbe y se transforma: la antena de la cabeza se le alarga y, con su nuevo aspecto, llegan una fuerza y una inteligencia que nunca había tenido. Gohan se queda helado.
El monstruo explica su plan con toda la calma. Desde que notó a lo lejos cómo crecía el poder de Gohan, decidió absorber a Gotenks para recuperar el primer puesto, y se escondió precisamente para dejar pasar la hora que Goten y Trunks necesitaban para volver a fusionarse. A Piccolo, en cambio, lo quería por su cerebro. Gohan le pregunta por qué no lo absorbió directamente a él, y la respuesta es casi un insulto: tener un poder inmenso y nadie contra quien pelear no tendría gracia.
El combate se reanuda a un ritmo vertiginoso y al principio parece igualado. Tras una pausa, Boo intenta desquiciar a Gohan con provocaciones, pero el chico no pica: está demasiado bien entrenado para caer en eso. En el segundo asalto, sin embargo, el cansancio empieza a notarse y el monstruo toma el mando. En el planeta de los Kaioshin, Goku y los dos Kaioshin siguen la pelea cada vez más angustiados, y el Viejo Kaioshin admite que no había previsto un giro así.
Nuestro análisis
El título japonés lo llama «la peor jugada sucia» de Boo, y cuesta encontrar una definición mejor. Hasta aquí la saga era una competición de fuerza; a partir de ahora pasa a ser una de astucia, y el monstruo ya la ha ganado. El plan es sencillo y despiadado: dejar que los enemigos se recompongan solos, esperar el momento justo y quedarse con los dos. Que Boo elija a Piccolo por su inteligencia explica también su nueva forma de hablar, mucho más fría y calculadora.
La ironía más amarga tiene que ver con Gotenks. El guerrero que pocos episodios antes jugaba al voleibol con Boo acaba absorbido en el momento de su transformación más poderosa, sin llegar a dar un solo golpe. Y el único que ve venir el peligro es un perrito al que nadie hace caso, un añadido del anime pequeño pero eficaz.
Para Gohan es el principio de la cuesta abajo. El héroe que un episodio antes parecía intocable se ve ahora persiguiendo a un rival más fuerte, y la saga empieza a preparar el terreno para el regreso de Goku.
Curiosidades
- Adapta el capítulo 499 desde la cuarta página y las siete primeras páginas del 500. Guion de Atsushi Maekawa, dirección de Hidehiko Kadota sobre un guion gráfico de Yoshihiro Ueda y dirección de animación de Masayuki Uchiyama.
- Su 18,5% de cuota de pantalla es el más alto entre los episodios 261 y 265.
- En el manga Gohan no consigue tocar a Boo ni una vez tras la absorción; en el anime el primer asalto está igualado y el chico solo cede por el agotamiento.
- Antes del segundo asalto, Gohan y Boo adoptan las mismas poses que Goku y Vegeta al comienzo de su primer combate.
- En Hispanoamérica se tituló «Gotenks es absorbido».
Personajes
- Gohan y Super Boo
- Goten, Trunks, Gotenks y Piccolo
- Mr. Satán y Bee
- Goku, Kaioshin y el Viejo Kaioshin
