
El episodio 264 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 17 de mayo de 1995, arranca con un Super Boo incapaz de soportar que exista alguien más fuerte que él. Acorralado por Gohan, el monstruo se hace explotar: parece el final, pero no es más que una forma de desaparecer y ganar tiempo. Durante la tregua el grupo encuentra a Mr. Satán y a un Dende que se libró de la matanza, hasta que Boo reaparece con una petición que no augura nada bueno.
Resumen
El duelo sigue siendo un monólogo. Cada vez más furioso, Super Boo revela que ya mientras peleaba contra Gotenks notó cómo crecía la fuerza de Gohan en un lugar lejano. Incapaz de aceptar que haya alguien más fuerte, anuncia que acabará con él y se hace explotar. Gohan intuye lo que va a pasar y pone a salvo justo a tiempo a Piccolo, Goten y Trunks. La onda expansiva barre toda la zona.
El título japonés plantea la pregunta que todos se hacen, «¿lo hemos conseguido?», pero Gohan no se lo cree: según él, Boo sigue vivo y solo ha ocultado su energía para esconderse. Pregunta entonces dónde está el radar del dragón, para resucitar a las víctimas. Piccolo le contesta que daría igual: sin Dende, las Bolas de Dragón ya no funcionan. Gohan le pide que se concentre, porque la energía de Dende todavía se percibe.
Por el camino el grupo se cruza con Mr. Satán y su perrito Bee, y se los lleva consigo. El campeón descubre así que su hija Videl ha muerto y la emprende con Gohan por no haberla protegido, aunque el chico no estaba allí cuando Boo atacó el templo. Cuando Goten le dice que no se preocupe, que la resucitarán con las Bolas de Dragón, Mr. Satán cree que es una broma de mal gusto: no sabe nada de ellas.
El grupo encuentra a Dende, que cuenta que Mr. Popo lo tiró del templo precisamente para que las Bolas de Dragón siguieran sirviendo. El reencuentro dura poco: una hora después de la explosión, Super Boo vuelve a aparecer. Mr. Satán le reprocha que haya roto su promesa de no matar a nadie, pero el monstruo tiene otro objetivo y exige la revancha contra Gotenks. Mientras tanto, algo empieza a moverse en su espalda.
Nuestro análisis
La explosión de Boo es uno de los trucos más cínicos de la saga, y el título original juega con ello sin disimulo: ese «¿lo hemos conseguido?» es la frase que en cualquier manga de acción anuncia una mala sorpresa. Boo no huye por miedo: se marcha para pensar, y cuando vuelve ya tiene un plan. Y ese plan, como se verá en el próximo episodio, es demoledor.
El corazón del episodio, sin embargo, es Mr. Satán. Su rabia contra Gohan es injusta y precisamente por eso resulta creíble: es un padre que acaba de enterarse de la muerte de su hija. La escena en la que descubre que existen las Bolas de Dragón recuerda hasta qué punto el hombre al que el mundo considera su salvador se ha quedado siempre fuera del secreto. El anime añade su intento de llegar a Boo a través de su amistad y de Bee, un hilo emocional que pesará mucho más adelante.
Curiosidades
- Adapta el capítulo 498 y las cuatro primeras páginas del 499. Guion de Atsushi Maekawa, dirección de Kazuhito Kikuchi y dirección de animación de Yūji Hakamada.
- En Japón obtuvo un 17,1% de cuota de pantalla. Entre el 263 y el 264 pasaron dos semanas: el 10 de mayo no hubo emisión.
- Son añadidos del anime el intercambio de golpes inicial (en el manga Gohan se limita a colocarse a la espalda de Boo), la parada de Mr. Satán y Bee en un bar justo cuando llega la onda expansiva y su llamada a la amistad con Boo.
- En Hispanoamérica se tituló «La gran explosión de Majin Buu». El título de España, como los de los episodios vecinos, calca el del doblaje francés («La mystérieuse réapparition de Dende»).
