Dragon Ball Z episodio 262: Choque entre titanes

Dragon Ball Z episodio 262: Gotenks pierde el Super Saiyan 3 y la fusión ante Super Boo, mientras Gohan, despertado por el Viejo Kaioshin, vuelve a la Tierra.

Actualizado el 19 de octubre de 2026Lectura: 4 min

El episodio 262 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 26 de abril de 1995 tras cinco semanas de parón, es el del relevo. En la Tierra, Gotenks está a un paso de la victoria cuando se le agota el Super Saiyan 3, y poco después se deshace también la fusión. En el planeta de los Kaioshin, mientras tanto, Gohan descubre por fin el poder que el Viejo Kaioshin ha despertado en él y vuelve al combate.

Resumen

Gotenks y Super Boo siguen dándose con todo. Tras esquivar por los pelos un ataque devastador, el chico responde con una lluvia incesante de disparos de energía hasta que Piccolo lo frena: si en el caos se destruyera alguna Bola de Dragón, resucitar a las víctimas de Boo sería imposible. El duelo se traslada a una ciudad abandonada, que el monstruo termina de arrasar con una sola explosión.

Gotenks toma el control y prepara un Kame Hame Ha para acabar con todo, pero justo entonces el pelo se le vuelve a acortar: se ha terminado el tiempo del Super Saiyan 3. Convencido aún de ser el mejor luchador del mundo (y la nariz le crece, literalmente, mientras presume), sigue peleando en su forma normal, pero sus golpes ya no le hacen nada a Boo.

En el planeta de los Kaioshin, Goku y los demás preguntan con angustia al Viejo Kaioshin cómo va el ritual. La respuesta los deja descolocados: terminó hace cinco o diez minutos. Gohan pregunta cómo se usa ese nuevo poder, y el anciano le explica que basta con hacer lo mismo que para transformarse en Super Saiyan. El chico libera su energía y deja a todos boquiabiertos. Es Gohan Definitivo, el Ultimate Gohan de los fans: todo su potencial oculto a la vista, sin necesidad de pelo dorado.

Antes de marcharse, Gohan abraza a su padre, que le advierte de que será la última vez que se vean. Kibito lo lleva a la Tierra y, a petición del propio Gohan, le crea con su magia un traje idéntico al de Goku. En el campo de batalla, la fusión se deshace justo cuando Boo lanza una onda de energía, y Goten y Trunks tienen que huir. El episodio se cierra con Gohan volando hacia el combate.

Nuestro análisis

Es el episodio de la carrera de relevos. La primera mitad cierra la etapa de Gotenks de la forma más cruel, porque la derrota no llega por un golpe de Boo sino por el reloj: el que perdió minutos posando en el episodio anterior paga aquí la factura. El anime alarga la pelea después del fin del Super Saiyan 3, un añadido que deja todavía más clara la distancia que los separa.

La segunda mitad es toda de Gohan, y es el momento que sus seguidores esperaban desde los Cell Games. El despertar es deliberadamente sobrio: nada de transformaciones ni gritos interminables, solo un chico que se concentra y un aura que hace temblar el mundo de los Kaioshin. El abrazo con Goku, y esa advertencia sobre la última vez, añade un peso inesperado: Goku está muerto, su día de permiso en la Tierra ya se acabó, y cree de verdad que no volverá a ver a su hijo.

El traje al estilo de Goku tampoco es un detalle menor. Gohan vuelve a la Tierra con los colores de su padre, como diciendo que el testigo ha cambiado de manos.

Curiosidades

  • Adapta el capítulo 495 desde la tercera página y las once primeras páginas del 496. Guion de Hiroshi Toda, dirección de Mitsuo Hashimoto y dirección de animación de Yukio Ebisawa.
  • En Japón obtuvo un 14,9% de cuota de pantalla. Llegó tras cinco semanas sin episodios nuevos: el 261 se había emitido el 22 de marzo.
  • En el manga Gotenks no sigue peleando cuando se le acaba el Super Saiyan 3: esa prolongación es un añadido del anime.
  • La nariz que le crece a Gotenks al fanfarronear alude a la expresión japonesa «convertirse en tengu», que se dice de quien se lo tiene demasiado creído.
  • En Hispanoamérica se tituló «Gohan regresa a la Tierra».

Personajes