
El episodio 259 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 8 de marzo de 1995, es el de los fantasmas kamikaze. Gotenks hace volar en pedazos a Super Boo con su ejército de pequeños espectros explosivos, pero el monstruo vuelve a recomponerse. Entonces Piccolo toma la decisión más drástica posible: destruye la única salida de la Habitación del Espíritu y el Tiempo y se encierra dentro con Gotenks y el enemigo.
Resumen
El fantasmita que ha escupido Gotenks se ríe por lo bajo ante la mirada irritada de Boo. Cuando se lanza contra él, el monstruo lo golpea y el espectro estalla, dejándolo deformado. Gotenks le explica el truco a un atónito Piccolo: sus fantasmas revientan en cuanto tocan algo. Después crea diez más, que se ponen a discutir hasta que él los pone en fila. Los dos primeros fantasmas atacan, chocan entre sí y explotan sin causar daño, así que Gotenks reúne al resto y les explica un plan.
En el planeta de los Kaioshin, Goku ya no percibe la energía de Boo ni la de Gotenks, pero está seguro de que siguen vivos. El Viejo Kaioshin explica que se encuentran en otra dimensión temporal, y Goku comprende enseguida que se trata de la Habitación. En el templo de Kami-sama, Bulma prepara algo de comer para cuando salgan los chicos, y Krilin asegura que, si alguien puede vencer a Boo, son los hijos de Goku y Vegeta.
Dentro de la Habitación, los fantasmas fingen haber encontrado algo delicioso para atraer a Boo. El monstruo pica, recibe una cadena de explosiones y el último espectro se le cuela por la boca y lo hace saltar en pedazos. Lejos de allí, Mr. Satán vaga hambriento por el desierto con el perro Bee, recordando con nostalgia a su amigo, el Boo bueno, convertido en chocolate y devorado por el Boo malvado.
Cuando el humo se disipa, hay trocitos de Boo por todas partes. Piccolo felicita a Gotenks y los dos empiezan a desintegrar los restos para que no pueda regenerarse. Pero el humo se reúne en el aire y Boo vuelve a estar entero. Gotenks finge haberse quedado sin energía para darle dramatismo, y el monstruo lo agarra y lo lanza lejos. Entonces una explosión sacude la Habitación: Piccolo ha destruido la puerta, el único vínculo con el mundo exterior. Boo está furioso, pero el namekiano mantiene la calma: puede matarlos, pero luego se quedará solo ahí dentro para siempre.
Nuestro análisis
Los fantasmas kamikaze son la idea más propia de Toriyama de toda la saga: una técnica letal disfrazada de juego de patio, con espectros diminutos que discuten, se ponen en fila y gastan bromas. Y aun así funcionan. Durante unos minutos parece que Gotenks ha ganado con armas de niño, y el espectador se lo cree tanto como Piccolo.
El final le da la vuelta a todo con un gesto trágico. Piccolo no solo se sacrifica a sí mismo, sino también a los dos niños a los que debe proteger, con tal de alejar a Boo del resto del universo. Es coherente con la lógica de la saga, donde la muerte se arregla con las Bolas de Dragón pero un monstruo suelto no, y culmina el largo camino del namekiano de enemigo a guardián.
Los añadidos del anime, con Bulma en la cocina y Mr. Satán en el desierto, recuerdan que fuera de la Habitación el mundo sigue existiendo.
Curiosidades
- Adapta el capítulo 491 y las once primeras páginas del 492, pero reordenados: el anime alterna los dos capítulos, y en el manga la escena de Goku llega después de que Boo salte por los aires.
- Guion de Reiko Yoshida, dirección de Mitsuo Hashimoto y dirección de animación de Masayuki Uchiyama.
- Obtuvo un 21,2% de cuota de pantalla.
- La merienda de Bulma y la travesía de Mr. Satán por el desierto con Bee son añadidos del anime.
¿Sabías que…? En Hispanoamérica, donde el episodio se tituló «La técnica de los fantasmas», Gotenks rompe la cuarta pared justo antes de lanzar su técnica y se dirige directamente a los amigos de Dragon Ball.
Personajes
- Gotenks, Super Boo y Piccolo
- Goku, Kaioshin y el Viejo Kaioshin
- Bulma, Krilin y el Maestro Roshi
- Mr. Satán y Bee
