
El episodio 220 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 9 de marzo de 1994, por fin pone cara al enemigo. Siguiendo a Spopovich y Yamu, Goku y los demás llegan a una nave espacial escondida entre las rocas, de la que salen el mago Babidi y Dabura, rey del Reino de los Demonios. Es también el episodio en que Videl descubre quién derrotó de verdad a Cell.
Resumen
Mientras el grupo de Goku persigue a los dos esbirros, más atrás Kibito les explica a Gohan y a Videl que Spopovich y Yamu se inscribieron en el torneo por orden de Babidi, para robar la energía de los luchadores más fuertes. Él y el Kaioshin lo sabían, y por eso participaron también: querían que la pareja los llevara hasta el escondite del mago. En el estadio, mientras tanto, el torneo está parado y el público, harto, lanza latas al ring mientras el locutor promete que los combates se reanudarán pronto.
Videl empieza a no aguantar el ritmo del vuelo. Gohan le sugiere que vuelva y avise a Chichi y a Goten de lo que ocurre, y le pide perdón por haberle mentido. En ese momento la chica ata cabos: fue él, y no su padre, quien venció a Cell en los Cell Games. Antes de dar media vuelta le dice que, si vuelve, le pedirá una cita. Gohan y Kibito aceleran y alcanzan a los demás.
Spopovich y Yamu aterrizan junto a una extraña construcción: la nave de Babidi. Goku y compañía se esconden tras las rocas y reducen su energía para no ser descubiertos. Del portón sale primero Pui Pui, un guerrero al servicio del mago, que felicita a la pareja. Después aparecen el propio Babidi y, a su lado, Dabura: con solo verlo, el Kaioshin palidece.
Yamu entrega el aparato con la energía de Gohan, y Babidi se declara satisfecho. Luego anuncia que ya no los necesita. Con un hechizo paraliza a Spopovich, le hincha el cuerpo hasta lo monstruoso y lo hace estallar. Yamu, aterrado, intenta huir volando, pero Pui Pui lo derriba con una ráfaga de energía por orden del mago. Tras las rocas, Goku y Vegeta comprueban en silencio lo despiadado que es su nuevo rival.
Nuestro análisis
Babidi es un villano atípico en Dragon Ball. No es un guerrero, es diminuto, tiene una voz chillona y nunca pelea en persona: todo su poder está en la magia y en los demás, a quienes usa y desecha. La muerte de Spopovich y Yamu, dos personajes a los que acabábamos de aprender a odiar, sirve justo para eso: en pocos segundos entendemos que con él no existe la lealtad.
El otro gran momento es íntimo. El descubrimiento de Videl cierra un hilo abierto con el paréntesis del Gran Saiyaman, y lo hace con delicadeza: sin escenas, solo una chica que comprende que el verdadero héroe había estado a su lado todo el tiempo. La invitación a una cita, que el doblaje de Funimation convierte en una frase más vaga, es uno de los pocos momentos abiertamente románticos de la serie.
Los añadidos del anime son menores, como los pterodáctilos que protegen a sus crías al paso de los guerreros o los compañeros de clase asombrados al ver volar a Videl. El título japonés usa la palabra kuromaku, la «cortina negra» del teatro: quien mueve los hilos sin dejarse ver.
Curiosidades
- Adapta el capítulo 446 y las diez primeras páginas del 447. Guion de Hiroshi Toda, dirección de Yoshihiro Ueda y dirección de animación de Keisuke Masunaga.
- Obtuvo un 26,5% de cuota de pantalla en Japón.
- Los pterodáctilos y los comentarios de los compañeros de clase sobre Videl volando son añadidos del anime.
- Es la primera aparición de Babidi, Dabura y Pui Pui.
- En Hispanoamérica se tituló «El malvado mago Babidi».
