
El episodio 213 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 19 de enero de 1994, es el gran número cómico de Mr. Satán. Obligado a combatir contra el campeón infantil, el pequeño Trunks, el campeón del mundo prueba todos los trucos posibles para salvar la cara, y casi lo consigue. En los últimos minutos, sin embargo, el tono cambia: Goku y sus amigos se cruzan con dos desconocidos que no parecen simples espectadores.
Resumen
Trunks espera en el ring, impaciente por comprobar si Mr. Satán es tan fuerte como dicen. Goku, Krilin, C-18, Vegeta y Piccolo ni siquiera se molestan en mirar y se van a buscar algo de comer, porque ya saben cómo acabará. El campeón, en cambio, ha visto la final y tiembla. Intenta intimidar al niño con sus poses más espectaculares, le explica que se trata solo de una exhibición y después se inventa una vieja lesión de rodilla, recuerdo de su batalla contra Cell. Poco después, sin embargo, anuncia que se ha recolocado la rodilla él solo, y el combate sigue.
Entonces juega su última carta. Le explica a Trunks que, por tradición, el aspirante abre el combate con un golpe de saludo, suave, en la cara. Trunks asiente y lanza un puñetazo que para él es ligerísimo: Mr. Satán sale volando del ring y se estrella contra el muro del estadio. Todos lo dan por inconsciente, pero se levanta, comenta divertido la fuerza del niño y el público se convence de que lo ha dejado ganar por pura generosidad. En el vestuario, lejos de las cámaras, se retuerce de dolor.
Trunks se aburre durante las entrevistas y se marcha con Goten. A ninguno de los dos le ha bastado un torneo tan fácil, y empiezan a planear cómo colarse en el de adultos.
En el comedor, mientras tanto, Goku y Vegeta devoran montañas de comida ante Krilin, que los llama pozos sin fondo. Videl, que ha llegado con Gohan, pregunta qué es un Saiyan, y Gohan hace callar a su amigo antes de que hable de más. De camino al estadio, el grupo se cruza con dos figuras extrañas: un hombre bajito de piel violeta y un grandullón de piel roja. El primero se acerca a Goku, le pregunta si de verdad es él, le estrecha la mano y le dice que tiene muchas ganas de enfrentarse a él. Cuando se alejan, Piccolo confiesa que tiene un mal presentimiento, y Goku está de acuerdo: son muy fuertes.
Nuestro análisis
Mr. Satán es el personaje al que la saga de Majin Boo más rehabilita, y este episodio pone los cimientos. Es cobarde y mentiroso, pero la escena funciona porque no es solo una burla. El campeón conoce de sobra sus límites, ha visto lo que saben hacer esos niños y reacciona como reaccionaría cualquiera: buscando una salida. Que la encuentre, y que el público lo aplauda todavía más, es la sátira más lograda de la serie sobre la fama y la verdad.
La última escena lleva la saga por otro camino. El encuentro con Shin y Kibito, todavía sin nombre, está escrito con una economía admirable: un apretón de manos, dos frases y la inquietud de Piccolo bastan para entender que el torneo está a punto de convertirse en otra cosa. El paso de la comedia al misterio es una de las transiciones más fluidas del arco.
Curiosidades
- Adapta el capítulo 436 y las dos primeras páginas del 437. Guion de Hiroshi Toda, dirección de Kazuhito Kikuchi y dirección de animación de Tadayoshi Yamamuro.
- Su 26,7% de cuota de pantalla fue el más alto de la saga de Majin Boo hasta ese momento.
- La entrevista a Trunks tras su victoria es un añadido del anime.
- En el manga, Goten y Trunks se hacen con el disfraz de Mighty Mask antes de la comida y del encuentro con los desconocidos; el anime invierte las escenas y deja el robo para el episodio siguiente.
- En Hispanoamérica se tituló «¿Qué vas a hacer Mr. Satán?».
¿Sabías que…? El título del doblaje estadounidense, Big Trouble, Little Trunks, guiña el ojo a la película de John Carpenter Golpe en la pequeña China (Big Trouble in Little China, 1986).
