
El episodio 199 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 1 de septiembre de 1993, cierra el Torneo del Otro Mundo con la final entre Goku en Super Saiyan y Paikuhan, y con un veredicto que nadie espera. En sus últimos minutos la serie da un salto de siete años y muestra a un Gohan adolescente listo para su primer día de clase: la puerta de entrada a la saga de Majin Boo.
Resumen
La transformación de Goku deja a todos boquiabiertos, y Kaito presume ante su colega del Oeste: el planeta en juego ya es prácticamente suyo. Goku abre con un Kame Hame Ha rapidísimo y una lluvia de ráfagas, pero Paikuhan, libre de las pesas, las esquiva todas y reaparece de pie sobre una de las lunas que giran sobre el estadio. Después desata su tornado: gira sobre sí mismo hasta crear un remolino que atrapa a Goku, lo zarandea y le llena el cuerpo de cortes. Goku reúne fuerzas, se estabiliza dentro del torbellino y lo lanza al espacio.
Por sorpresa, Goku recurre al Kaioken, que en la versión original llama «Super Kaioken», y estampa a su rival contra una luna. Paikuhan se recupera enseguida y contraataca, y los dos acaban frente a frente, agotados. Mientras tanto, la Kaito del Este le recuerda al Gran Kaito que prometió entrenar al ganador: con tanta emoción, se le había olvidado.
Paikuhan decide acabar con su técnica más poderosa, el Thunder Flash, una columna horizontal de fuego que arrolla a Goku y lo deja en un cráter al borde del ring. Goku se levanta y recibe un segundo impacto. La pelea sube tan alto que solo el Gran Kaito puede seguirla, y los dos, sin control, rebotan contra el techo del estadio antes de seguir luchando cuerpo a cuerpo. Cuando Paikuhan prepara el tercer Thunder Flash, Goku encuentra el hueco: usa la Teletransportación para aparecer a su espalda y le dispara un Kame Hame Ha a quemarropa que lo estrella contra las gradas.
Goku ayuda a su rival a levantarse y le explica que ha perdido por usar tres veces la misma técnica. Los dos se prometen la revancha. Pero el Gran Kaito interviene: ambos han tocado el techo, lo que equivale a salirse del ring, así que quedan descalificados. ¿El entrenamiento? Dentro de doscientos o trescientos años. En secreto, el anciano respira aliviado: lleva tiempo sin entrenar y duda de poder con dos alumnos así.
Pasan siete años. En la Tierra, Chichi le prepara la comida a un Gohan ya crecido, que hasta ahora ha estudiado solo y por correspondencia, y que parte en la nube Kinton hacia su primer día en un instituto de Ciudad Satán.
Nuestro análisis
Una final lograda, quizá la mejor de las peleas que el anime inventó para Goku. El Thunder Flash tiene peso de verdadero golpe definitivo, y la victoria llega con la cabeza: Goku observa, aprende y ataca el punto débil, como siempre hace cuando importa. La vuelta del Kaioken, quizá un guiño a Kaito, a cuya «memoria» se dedica el torneo, es un pequeño regalo para los fans veteranos.
La descalificación es una broma muy de Dragon Ball: igual que en sus dos primeros Torneos de Artes Marciales, Goku no gana. Pero lo que queda es el último minuto. Gohan en la nube, Chichi en la puerta, el narrador presentando su nueva vida de estudiante: quien esperaba la saga siguiente entendía que Gohan estaba listo para tomar el relevo de su padre. El siguiente episodio arranca justo ahí.
Curiosidades
- Es un episodio totalmente original del anime. Guion de Aya Matsui, dirección de Hiroki Shibata y dirección de animación de Naoki Miyahara; su 23,9% de cuota es el más alto de los cinco episodios del torneo.
- Es el último episodio con las animaciones originales de la apertura Cha-La Head-Cha-La y del cierre Detekoi Tobikiri Zenkai Power!.
- Entre el público aparece Robotoriyama, el robot con el que Akira Toriyama se dibujaba a sí mismo.
- Goku toca el techo primero: en rigor, como señala Kanzenshuu, el ganador podría haber sido Paikuhan.
- En Hispanoamérica se tituló «Gokū hace un Kame-Hame-Ha a toda velocidad».
