
El episodio 194 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 21 de julio de 1993, cierra la saga de Cell trasladándose al futuro. Trunks, más maduro y curtido tras su viaje al pasado, vuelve a su mundo arrasado, acaba con C-17 y C-18 y se enfrenta al Cell de su época antes de que pueda usar la máquina del tiempo. Es el otro final, el que faltaba.
Resumen
En el futuro de Trunks, los dos androides siguen sembrando la muerte. La máquina del tiempo aterriza en la Capsule Corporation y Trunks se reencuentra con su madre, Bulma, que lo nota más alto. Le habla de la Habitación del Espíritu y el Tiempo, de la muerte de Goku y de la victoria de Gohan. También le cuenta que Vegeta montó en cólera cuando lo mataron: en el fondo lo quería. La radio los interrumpe, porque los androides están atacando una ciudad. Trunks sale volando.
En la ciudad, C-18 lo destruye todo de mal humor porque ha perdido a un videojuego, mientras su hermano se burla de ella. Un anciano dispara a C-17 para vengar a su mujer y a sus hijos, pero las balas no le hacen nada, y el androide le apunta con su propia pistola. Un disparo de energía de Trunks lo detiene a tiempo. Los androides esperan divertirse otra vez a su costa, pero la diferencia de poder es ahora enorme. Trunks domina a C-18 y la destruye con una onda de energía; luego, ante un C-17 atónito, le dice que vengará a Gohan y acaba con él de la misma forma. Pero aún queda algo por hacer.
Tiempo después, con energía suficiente para otro viaje, Trunks se prepara para volver al pasado a contar su victoria. Es entonces cuando aparece Cell, todavía en su forma imperfecta, para robar la máquina del tiempo. Trunks le demuestra que conoce su plan, lo aleja de la ciudad y lo arrolla: le atrapa la cola cuando intenta absorberlo, lo lanza al cielo y lo borra con una enorme ráfaga de energía antes de que complete un Kame Hame Ha. El futuro está a salvo.
En el más allá, Kaito termina su casa nueva, pero Goku la tira abajo con solo tocarla. Después pide ir a conocer a los grandes maestros del otro mundo, y el grupo se pone de nuevo en marcha.
Nuestro análisis
El último episodio de la saga pertenece a un héroe que parecía haber salido ya de escena. Es un acierto: la historia de Trunks empezó con un futuro sin esperanza, y el título japonés, «¡Otro desenlace! Yo protegeré el futuro», le da el cierre que merece. El joven que en el pasado perdió casi todos sus combates domina ahora a los enemigos que se lo arrebataron todo, y acabar con C-17 en nombre de Gohan cierra el círculo abierto por el especial de televisión sobre su historia.
Hay además una ironía sutil: Cell es detenido en la misma línea temporal de la que partió, antes de subir a la máquina del tiempo y convertirse en el monstruo perfecto que conocimos. El anime alarga la pelea con C-18 y salva al anciano que en el manga muere a manos de C-17, más amable. El gag de Goku derribando la casa de Kaito cierra la saga con una sonrisa y mira ya hacia las aventuras en el otro mundo y hacia un Gohan adolescente. La historia continúa en la ficha de Dragon Ball Z.
Curiosidades
- Adapta los capítulos 419 y 420. Guion de Hiroshi Toda, dirección de Hiroki Shibata y dirección de animación de Masayuki Uchiyama, con un 22,6% de cuota de pantalla.
- Es la última aparición de Trunks del futuro en la serie Dragon Ball Z; volverá en las películas y, muchos años después, en Dragon Ball Super.
- En el manga, tras vencer a Cell, Trunks vuelve con su madre, que lo abraza; el anime salta en cambio a Goku y Kaito.
- En Hispanoamérica se tituló «Otro final feliz».
- El anciano dispara ocho veces con un revólver de seis balas: un despiste de animación.
