
El episodio 19 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 13 de septiembre de 1989, pone por fin a Goku frente a Kaito. Antes de enseñarle nada, el dios del Norte le exige un chiste que le haga reír. Después le manda perseguir a un mono por un planeta con una gravedad diez veces superior a la de la Tierra.
Resumen
Recién llegado al diminuto planeta del final del Camino de la Serpiente, Goku apenas se tiene en pie. Confunde con Kaito a Bubbles, un mono que imita todos sus gestos, y cuando conoce al verdadero se queda descolocado ante sus chistes malísimos. Kaito lo deja claro: no entrena a nadie sin sentido del humor. Goku se estruja el cerebro y suelta un par de juegos de palabras infantiles que hacen que el dios se parta de risa.
Al enterarse de lo de los Saiyan, Kaito los localiza en el espacio y calcula que llegarán a la Tierra dentro de 158 días. Añade, preocupado, que son más fuertes que él. La primera prueba parece fácil: atrapar a Bubbles. Goku se quita la ropa con lastre y se lanza a la carrera, pero la gravedad lo aplasta contra el suelo y el hambre lo detiene enseguida. Kaito le da de comer, le hace ponerse otra vez la ropa pesada y le cuenta algo que lo motiva: el planeta Vegeta, hogar de los Saiyan, tenía la misma gravedad. Es una de las razones por las que esa raza es tan fuerte.
Mientras tanto, en la Tierra, Piccolo sigue entrenando a Gohan, que mejora pero aún tiene mucho camino por delante. Una noche, junto al fuego, el niño le confiesa que ya lo siente como parte de su familia. Piccolo, incómodo ante tanto cariño, lo manda a dormir y le promete un entrenamiento todavía más duro.
Tras tres semanas de persecución, Goku atrapa por fin a Bubbles. Kaito, impresionado por lo rápido que el joven se ha adaptado a la gravedad, empieza a pensar que quizá pueda soportar una técnica peligrosa: el Kaioken.
Nuestro análisis
Después de tantos episodios recorriendo el Camino de la Serpiente, aquí el entrenamiento de Goku se vuelve tangible. La dirección de Kazuhisa Takenōchi transmite bien el esfuerzo físico: Goku arrastrando los pies, doblándose, cayendo a cada paso. La gravedad multiplicada es una idea sencilla que cualquier niño entiende, y volverá, mucho más fuerte, en la nave en la que Goku se entrena rumbo a Namek.
Kaito es la gran novedad. Toriyama lo plantea como el reverso del Maestro Roshi: nada de verde, solo chistes pésimos y un orgullo herido cada vez que nadie se ríe. La prueba del chiste parece un gag sin más, pero resume el tono de Dragon Ball: incluso en vísperas de una invasión hay sitio para el humor.
Hay además un cambio deliberado respecto al manga. En el cómic, Goku tarda 40 días en atrapar a Bubbles; el anime lo reduce a tres semanas para dejar hueco, en el episodio siguiente, a un entrenamiento que no existe en el manga. El anime también dedica más tiempo a Gohan y Piccolo, lo que refuerza el vínculo entre maestro y alumno y prepara lo que ocurrirá frente a Nappa.
Curiosidades
- En la versión japonesa, como en el manga, faltan 158 días para la llegada de los Saiyan; el doblaje inglés de Funimation lo cambia a 88.
- Kaito y el narrador comparten actor de voz en japonés: Jōji Yanami.
- El episodio adapta parte de los capítulos 210 y 211 del manga y en Japón obtuvo un 17,1% de cuota de pantalla. En el doblaje latinoamericano se tituló «¡Domina la fuerza de gravedad! Atrapa a Buubbles».
¿Sabías que…? Es Kaito quien le cuenta a Goku que el planeta Vegeta tenía diez veces la gravedad terrestre. Para un Saiyan, entrenar en el planeta de Kaito es, en cierto modo, volver a sus orígenes.
