
El episodio 160 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 14 de octubre de 1992 tras una semana de pausa, contiene dos nacimientos. En la isla, Cell completa su transformación y se convierte en el ser perfecto que soñaba el Dr. Gero; en la Habitación del Espíritu y el Tiempo, el pequeño Gohan se transforma por primera vez en Super Saiyan. El título original llama a Cell «dios de la destrucción», una expresión que veinte años después se convertiría en un título de verdad.
Resumen
Tras absorber a C-18, Cell se encierra en su metamorfosis y desprende un aura que sacude todo el planeta. Trunks intenta detenerlo, imaginando que su futuro se repite en el pasado, con amigos y familia asesinados uno tras otro, pero sus golpes no sirven. El cielo se oscurece, estalla una tormenta y en Kame House el mar inunda la casa del Maestro Roshi. En el templo de Kami-sama, Piccolo le cuenta a Bulma que Cell ha alcanzado su forma perfecta y que Krilin destruyó el mando a distancia, y ella se queda de piedra.
En la Habitación del Espíritu y el Tiempo, Gohan pide a su padre que deje de contenerse. Goku se transforma y lo acosa hasta lanzarle un Kame Hame Ha. El niño piensa en todas las veces que se quedó mirando mientras los demás sufrían, de Nappa a Freezer, y la rabia por su propia debilidad lo hace estallar: desvía el ataque convertido en Super Saiyan. Sin embargo, está demasiado furioso para mantener la forma y la pierde poco después.
En la isla se apaga el resplandor y aparece Cell perfecto, más compacto y de aspecto más humano. El recuerdo de C-18 atormenta a Krilin, que se reprocha no haberla desactivado cuando pudo y se lanza contra el monstruo fuera de sí. Lo golpea una y otra vez y luego le arroja un Kienzan a la nuca, la misma técnica que le cortó la cola a Freezer, pero el disco no le hace ni un rasguño. Trunks se suma al ataque, sin mejor suerte. Para probar su nuevo cuerpo, Cell le da a Krilin una patada suave, y ese único golpe lo deja fuera de combate y casi muerto ante la mirada de C-16. Vegeta, el único que no tiene miedo, obtiene por fin el rival que quería.
Nuestro análisis
El episodio se construye sobre el contraste entre ruido y silencio. La transformación de Cell es una invención del anime: en el manga el monstruo cambia dentro de su barrera, sin tormentas ni destellos visibles desde el resto del mundo, mientras que aquí la Tierra tiembla y Kame House acaba bajo el agua. Es espectáculo, pero hace tangible una idea que Toriyama confía solo a las reacciones de los personajes.
El verdadero corazón, sin embargo, es Gohan. En el manga lo encontramos ya transformado; el anime muestra el momento y lo vincula a la frustración de un niño que siempre se siente inútil. Es un acierto, porque anticipa la naturaleza de su poder: Gohan se desbloquea cuando ya no soporta quedarse al margen, y de eso dependerán los Juegos de Cell.
En cuanto al título, la palabra japonesa hakaishin volverá décadas después para Bills, el dios de la destrucción de La batalla de los dioses. Aquí es solo una hipérbole, pero encaja.
Curiosidades
- Adapta el capítulo 382 desde la segunda página y la primera página del 383. Guion de Katsuyuki Sumisawa, dirección de Shigeyasu Yamauchi y dirección de animación de Masahiro Shimanuki, con un 17,6% de cuota de pantalla.
- Gohan es el cuarto personaje en convertirse en Super Saiyan, después de Goku, Trunks y Vegeta; antes de transformarse recuerda a Nappa, a un Saibaiman, a Recoome y a Freezer.
- El Kienzan de Krilin y Trunks atacando a Cell perfecto son añadidos del anime: en el manga Krilin ataca solo y a puñetazos.
- Oolong reaparece tras quince episodios de ausencia, escondido en una maleta en Kame House.
- En España se tituló «El demonio de destrucción»; en Hispanoamérica, «Cell, el dios de la destrucción».
Personajes
- Cell, Trunks, Krilin y C-16
- Vegeta
- Goku y Gohan en la Habitación del Espíritu y el Tiempo
- Piccolo y Bulma en el templo de Kami-sama
- Maestro Roshi y Oolong en Kame House
