Dragon Ball Z episodio 159: La transformación de Célula

Dragon Ball Z episodio 159: Trunks llega a atacar a su padre para proteger a C-18, pero Cell ciega a todos con el Taiyoken, la absorbe y empieza a volverse perfecto.

Actualizado el 19 de octubre de 2026Lectura: 4 min

El episodio 159 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 30 de septiembre de 1992, es aquel en el que Cell, al que el doblaje de España llamaba Célula, consigue lo que buscaba desde su primera aparición. Trunks lo intenta todo para impedirlo, incluso atacar a su propio padre, pero al monstruo le basta un truco copiado de Ten Shin Han para absorber a C-18. Después de este capítulo la serie descansó una semana: el siguiente no llegó hasta el 14 de octubre.

Resumen

Cell ha localizado a C-18 y Trunks se da cuenta enseguida. Mientras Krilin suplica a la androide que huya, el monstruo se lanza hacia ella, pero el joven lo intercepta con un puñetazo que lo hunde en el suelo. C-18 escapa dejando atrás a C-16, y Krilin la sigue.

Cell sale de debajo de la tierra y Trunks va tras él, pero esta vez el obstáculo es Vegeta: el príncipe golpea a su hijo y lo estampa contra un acantilado para dejarle vía libre a su rival. Cell le da las gracias con sarcasmo, tan valiente como estúpido. En el templo de Kami-sama, Bulma exige a Piccolo una explicación que el namekiano no le da, y el pequeño Trunks se echa a llorar.

El Trunks del futuro, que ya ha visto arder su mundo, no piensa permitir que se repita. Cuando su padre vuelve a cerrarle el paso, concentra una ráfaga de energía y lo manda al mar, y regresa a la pelea. C-18 ataca dos veces a Cell sin ningún efecto y está a punto de ser engullida, pero Trunks llega a tiempo, aparta al monstruo de un golpe y le grita que huya. Vegeta, al salir del agua, se sorprende de que su hijo se haya atrevido a tanto, y quizá siente algo de orgullo.

En la Habitación del Espíritu y el Tiempo, Goku lleva a la cama a un Gohan agotado y le asegura que no es ninguna carga para él.

En la isla, Trunks acribilla a Cell a golpes hasta que el monstruo se zafa y usa el Taiyoken, cegando a todos, Vegeta incluido. Krilin intenta proteger a los androides a ciegas, pero Cell lo aparta de un manotazo; C-18 lo golpea llamándolo monstruo y la cola se cierra sobre ella. Cuando recuperan la vista, ya es tarde. La lluvia de ráfagas de Trunks no sirve de nada: Cell empieza a transformarse, la Tierra tiembla e incluso en el nuevo Namek Dende y Moori perciben ese poder.

Nuestro análisis

El capítulo funciona porque coloca a Trunks en el centro de un conflicto familiar que el manga resuelve en pocas viñetas. Toriyama hace que Vegeta detenga al chico antes de que pueda reaccionar; el anime, en cambio, le concede una rebelión de verdad, con la ráfaga que tira a su padre al agua y una larga persecución de Cell. Es un añadido que da hondura a Trunks, el único que sabe lo que es un mundo sin defensas, y vuelve más amarga la victoria del monstruo.

El precio es el estiramiento de costumbre. En el manga Trunks no llega a pelear con Cell semiperfecto y el Taiyoken llega enseguida; aquí la escena se alarga, Krilin ataca durante la absorción y la transformación se sigue desde Kame House hasta el nuevo Namek. Resulta teatral, pero prepara bien el suspense que la semana sin emisión entre el 30 de septiembre y el 14 de octubre de 1992 dejó en el aire.

Curiosidades

  • Adapta el capítulo 381 y las dos primeras páginas del capítulo 382. Guion de Katsuyuki Sumisawa, dirección de Takahiro Imamura con storyboard de Kazuhito Kikuchi y dirección de animación de Naoki Miyahara, con un 20,3% de cuota de pantalla.
  • En el manga Trunks no pelea con Cell: intenta atacarlo, pero Vegeta lo frena. Los ataques de Krilin, C-16 y C-18, los gritos de Bulma y Goku acostando a Gohan también son añadidos del anime.
  • Es la última vez que Cell usa el Taiyoken en Dragon Ball Z.
  • En Hispanoamérica se tituló «Cell busca perfeccionar su cuerpo».

Personajes

  • Cell, Trunks y Vegeta
  • Krilin, C-16 y C-18
  • Piccolo, Bulma y el pequeño Trunks en el templo de Kami-sama
  • Goku y Gohan en la Habitación del Espíritu y el Tiempo
  • Dende y Moori en el nuevo Namek