
El episodio 155 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 2 de septiembre de 1992, cumple lo que promete su título original: «a tope desde el principio». Vegeta se planta ante Cell, se transforma en un Super Saiyan más fuerte que todo lo visto hasta ahora y asesta el primer golpe. En la Habitación del Espíritu y el Tiempo, mientras tanto, Gohan descubre lo duro que va a ser.
Resumen
El Cell semiperfecto sigue destruyendo el archipiélago, y sus ataques se acercan a la isla donde C-18 se esconde con C-16 herido. Ella palidece y quiere contraatacar o huir, pero su compañero le ordena que no se mueva: Cell la necesita viva, así que de un modo u otro tendrá que perdonarla. Es un razonamiento frío, de máquina, y también lo único que puede salvarlos.
En la Habitación, Gohan apenas se tiene en pie: la gravedad es diez veces la de la Tierra, el aire escasea y el espacio blanco parece no tener fin. Goku le habla con una seriedad poco habitual. Le explica que tendrá que convertirse en Super Saiyan y que será lo más difícil que haya hecho nunca, que estará orgulloso de él pase lo que pase y que lo que de verdad desea es verlo superar a su padre. Gohan teme acabar como su yo del futuro del que habló Trunks; Goku le responde que ese futuro ya ha cambiado. Luego le advierte que como maestro será más exigente que Piccolo.
En las islas, justo cuando Cell va a atacar el escondite de los androides, llega Vegeta, con Trunks detrás. Cell se burla de él: hace pocos días C-18 lo derrotó, y ahora él es mucho más fuerte que ella. C-18, desde su escondite, le da la razón. En el templo de Kami-sama, Bulma le pregunta a Piccolo si Vegeta puede ganar él solo.
La respuesta llega enseguida. Vegeta se transforma: el aura estalla, los músculos se hinchan y el pelo se vuelve más erizado y brillante. Antes de que Cell entienda lo que pasa, un puñetazo en el estómago lo dobla por la mitad. C-18 se pregunta si Vegeta se contuvo en su combate; C-16 le contesta que no es de esos, y que la diferencia viene de un entrenamiento que ninguno de ellos imagina.
Nuestro análisis
Tras dos capítulos de espera, por fin se ve lo que ha dado de sí un año en la Habitación. La nueva forma de Vegeta no es el Super Saiyan 2, que llegará con Gohan en los Juegos de Cell: es un Super Saiyan llevado más allá de sus límites, más corpulento, que las fuentes japonesas llaman «de segundo grado». El público la descubre a la vez que Cell, y el puñetazo en el estómago funciona como signo de exclamación.
Lo mejor, sin embargo, ocurre en la Habitación. Goku pocas veces le habla a su hijo como un padre que piensa en el futuro, y aquí lo hace: sin bromas, solo el deseo de que Gohan llegue a ser más fuerte que él. Es la semilla de todo lo que pasará en los Juegos de Cell, cuando Goku lo apueste todo por Gohan. Ver al chico aplastado por la gravedad hace creíble el salto que dará pocos episodios después.
El ritmo es el típico de esta etapa, con muchos saltos entre las islas, el templo y la Habitación, y alguna escena añadida como la pregunta de Bulma a Piccolo. Pero cada hilo conduce a algún sitio.
Curiosidades
- Adapta partes de los capítulos 376 y 377, remontadas en un orden distinto al del manga para alternar la Habitación y el combate. Guion de Sumio Uetake y dirección de Jun'ichi Fujise, con un 22,0% de cuota de pantalla, la más alta de los episodios 151-156.
- En Hispanoamérica se tituló «El Super poder de Vegeta».
- Goku dice que estuvo en la Habitación de pequeño, pero esa estancia nunca se muestra en la serie.
¿Sabías que…? Gohan se asombra de la inmensidad de la Habitación como si la viera por primera vez, aunque en el episodio anterior ya se había asomado a ella.
Personajes
- Vegeta, Trunks y Cell
- C-16 y C-18
- Goku y Gohan
- Bulma, Piccolo, Ten Shin Han y Mr. Popo
