
El episodio 151 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 5 de agosto de 1992, es el capítulo en el que el gigante bonachón de la saga deja de mirar. Con Piccolo fuera de combate y C-17 a merced de Cell, es C-16, el androide que hasta entonces solo parecía interesado en los pájaros, quien da un paso al frente. Y descubre que puede plantarle cara al monstruo.
Resumen
En el templo de Kami-sama todos perciben que la energía de Piccolo se ha apagado. Gohan no lo soporta y se lanza al vacío para volar hacia la isla, pero Goku lo detiene de un puñetazo: ir ahora solo serviría para sumar otra víctima. Mr. Popo le explica al chico que su padre también sufre, y Goku, más tarde, le pide perdón y le promete que el sacrificio del namekiano no será en vano.
En la isla, mientras tanto, Cell se ensaña con C-17. El androide se defiende y esquiva una y otra vez el aguijón de la cola, pero acaba en el suelo y el monstruo lo pisotea a gusto antes de prepararse para absorberlo. Desde una colina, Ten Shin Han observa sin poder hacer nada. C-18 quiere huir; C-16, en cambio, le pide que se ponga a salvo y camina tranquilo hacia el combate.
Cuando Cell ya ha abierto la punta de la cola sobre la cabeza de C-17, el gigante lo agarra del hombro y lo manda lejos de un solo golpe. Después anuncia, con su calma habitual, que según sus cálculos su fuerza es igual a la de Cell. El combate que sigue es parejo. Cell consigue clavarle el aguijón en el cuello, pero no pasa nada: C-16 es completamente mecánico y no tiene partes orgánicas que absorber. Aprovechando la sorpresa, le pisa la cola y se la arranca. Pero gracias a las células de Piccolo, Cell la regenera al instante.
Mientras tanto, Bulma vuela con el pequeño Trunks hacia su cita con Krilin. Lleva consigo el mando a distancia para desactivar a los androides, que el bebé toma por un juguete.
Nuestro análisis
C-16 es uno de los personajes mejor construidos de la saga porque Toriyama lo define casi solo por lo que calla. Habla poco, adora la naturaleza y no tiene la arrogancia de sus «hermanos»: cuando por fin se mueve, el espectador entiende que bajo ese silencio había un poder real. El episodio le regala la entrada que merece, con un golpe seco y una frase serena que pesa más que cualquier grito.
Lo de la cola es lo más interesante a nivel argumental. Cell es un collage de células de grandes guerreros y cada habilidad suya tiene un origen concreto: la regeneración viene de Piccolo, y el truco de C-16 choca justo con esa herencia. También demuestra que el Dr. Gero trabajó de forma muy distinta con este modelo, construido sin tejido humano.
En cuanto al ritmo, el anime estira bastante. En el manga C-17 cae casi enseguida; aquí su pelea con Cell dura varios minutos, y el puñetazo de Goku a Gohan y las escenas de Bulma con el bebé son añadidos de Toei. El puñetazo, al menos, funciona: muestra a un Goku obligado a ejercer de padre severo para apartar a su hijo de una batalla perdida.
Curiosidades
- Adapta la última página del capítulo 370 y las páginas 1-12 del 371. Guion de Aya Matsui y dirección de Mitsuo Hashimoto con storyboard de Kazuhito Kikuchi, con un 18,9% de cuota de pantalla.
- En Hispanoamérica se tituló «La última esperanza, el androide N.º 16».
- En el manga el pequeño Trunks no viaja con Bulma: la escena del mando usado como sonajero es exclusiva del anime. En la versión japonesa Bulma llama directamente al Maestro Roshi.
- Es la única vez que se ven los dientes de Cell en su forma imperfecta.
¿Sabías que…? En el doblaje inglés C-16 se limita a decir que es «un modelo distinto»; en el original explica que no tiene ninguna parte orgánica, y por eso la cola de Cell no puede absorberlo.
Personajes
- Cell, C-16, C-17 y C-18
- Goku, Gohan y Mr. Popo
- Ten Shin Han
- Piccolo, inconsciente
- Bulma y el pequeño Trunks
