
Emitido en Japón el 6 de mayo de 1992, el episodio 138 de Dragon Ball Z es un capítulo de espera, pero no vacío. Mientras en el palacio de Kami-sama a Piccolo le piden paciencia, los androides se ponen en camino hacia la casa de Goku como tres chavales de excursión, y sus amigos se dan prisa en sacarlo de allí antes de que lleguen.
Resumen
Piccolo pide a Kami-sama que se fusione con él. El viejo namekiano lo esperaba, pero duda: demasiadas cosas están ocurriendo de forma distinta a como las contó Trunks, y antes de renunciar a sí mismo quiere saber si estos androides son de verdad una amenaza para la Tierra. Impaciente, Piccolo acepta esperar y se sienta en el suelo.
C-17, C-18 y C-16, cansados de volar, deciden seguir sobre ruedas. Delante de una tienda ven una furgoneta rosa de reparto y se la quedan; los dos repartidores intentan protestar, pero enmudecen cuando C-18 levanta el vehículo con los brazos para vaciarlo de paquetes. C-17 se pone al volante, su hermana a su lado y C-16 en la parte de carga. Por el camino, una banda de moteros empieza a acosarlos con bocinazos y piropos a C-18, hasta que, dentro de un túnel, C-17 se libra de ellos con un par de maniobras temerarias.
Mientras tanto, Ten Shin Han se adelanta para ir a la Kame House a buscar a Chaoz y seguir entrenando. Krilin y Trunks llegan a casa de Goku; Krilin, que no se quita de la cabeza el beso de C-18, se pregunta si los androides son tan malvados, pero Trunks no tiene ninguna duda. Con la ayuda de Yamcha y Chichi, suben a un Goku dormido a un avión rumbo a la Kame House. Justo entonces llega Gohan, que acaba de dejar a Bulma en su casa. El narrador cierra con un presagio: una llamada está a punto de llegarle a Bulma y lo cambiará todo.
Nuestro análisis
El núcleo del capítulo es la duda de Kami-sama, y no es un detalle menor. Por primera vez alguien dice abiertamente que el futuro descrito por Trunks no coincide con el presente: C-16 no debía existir, C-17 y C-18 no han matado a nadie y Goku sigue vivo gracias a la medicina. La saga tirará de ese hilo hasta la revelación de Cell, y la prudencia del viejo namekiano retrasa unos capítulos una fusión que el público ya intuía.
El resto es una especie de road movie protagonizada por los villanos. El robo de la furgoneta viene del manga, mientras que la banda de moteros y un breve choque con la policía son añadidos del anime. Funcionan porque muestran a los androides en su faceta más inquietante: aburridos, caprichosos, capaces de pasar del juego a la violencia en un instante. Los fans de C-18 tienen además una muestra de su escasa paciencia.
La parte de Goku es más funcional: sirve para llevar todas las piezas a la Kame House, donde se jugará el siguiente acto.
Curiosidades
- Adapta el capítulo 356. Guion de Katsuyuki Sumisawa, dirección de Yoshihiro Ueda y dirección de animación de Takeo Ide, con un 22,4% de cuota de pantalla.
- En Hispanoamérica se tituló «Los androides destructores».
- El título japonés viene a decir «¡¡Superarmas de destrucción andantes!! Los androides se acercan a Gokū»; en el doblaje de Funimation es Closing In.
- En el lateral de la furgoneta robada se lee «Campany», con una falta de ortografía en inglés.
¿Sabías que…? Uno de los dos repartidores asaltados se parece muchísimo al joven cuyo cuerpo tomó prestado Kami-sama para participar en el 23.º Torneo de Artes Marciales.
Personajes
- Piccolo, Kami-sama y Mr. Popo
- C-16, C-17 y C-18
- Krilin, Trunks y Ten Shin Han
- Goku, Chichi, Yamcha y Gohan
- Una banda de moteros
