Dragon Ball Z episodio 135: C-18 no tiene ningún punto débil

Dragon Ball Z episodio 135: Vegeta se enfrenta en Super Saiyan a C-18, pero la energía infinita de la androide da la vuelta al duelo y una patada le rompe el brazo.

Actualizado el 19 de octubre de 2026Lectura: 3 min

Emitido en Japón el 15 de abril de 1992, el episodio 135 de Dragon Ball Z es aquel en que el orgullo de Vegeta se estrella contra un muro. Recién convertido en Super Saiyan, el príncipe elige a C-18 como rival convencido de despacharla enseguida, y durante un rato parece que lo conseguirá. Luego la androide deja de contenerse.

Resumen

En la carretera de montaña donde se han encontrado, Vegeta pregunta cuál de los tres androides quiere ser el primero. A C-16 no le interesa pelear, así que da un paso al frente C-18. Al principio es Vegeta quien conecta los mejores golpes, tanto que C-17 reconoce que el Saiyan es mucho más fuerte de lo que indicaban sus datos. Aun así, confía en que su hermana ganará.

El combate se desplaza: C-18 arrastra a su rival hasta una autopista llena de tráfico, donde pelean saltando de coche en coche y un camión acaba reventado por un disparo fallido. Mientras tanto, Trunks, Piccolo, Krilin y Ten Shin Han vuelan hacia la pelea. Trunks, que conoce bien a los androides de su futuro, suplica a su padre que se retire, pero Vegeta rechaza cualquier ayuda. C-17 fija las condiciones: mientras nadie se meta, él se quedará mirando.

Vegeta lanza a C-18 contra una montaña y la envuelve en una explosión. Ella sale despeinada y con la ropa rota, se quita la chaqueta inservible y le pregunta, casi divertida, si Goku es más fuerte que él. A partir de ahí el duelo cambia de signo. C-18 bloquea todo sin cansarse, y Piccolo entiende el motivo: cada ofensiva agota a Vegeta, mientras la androide dispone de una reserva de energía ilimitada. Tras una serie de golpes al aire, C-18 le rompe el brazo de una patada seca. Mientras el príncipe cae gritando, Trunks se transforma y corre a socorrerlo.

Lejos de allí, Gohan vuela hacia casa con Bulma, el pequeño Trunks y un Yajirobe que no deja de quejarse del hambre; Chichi y Yamcha cuidan de Goku, todavía enfermo; y en la Kame House, Maron practica windsurf ante la mirada del Maestro Roshi.

Nuestro análisis

El episodio gira en torno a una sola idea: ser Super Saiyan ya no basta. Tras la saga de Freezer, la transformación parecía la meta definitiva, y aquí, por primera vez, un Super Saiyan pierde un cuerpo a cuerpo sin excusas. La energía infinita de los androides, que Piccolo explica en voz alta, es la clave táctica de toda la saga: el problema ya no es la fuerza, sino el aguante.

El anime estira los dos capítulos con bastante soltura. En el manga, Vegeta y C-18 nunca salen de la carretera de montaña; aquí la pelea invade campos y autopistas. También son añadidos las escenas de vuelo con Gohan, en las que el bebé Trunks se hace pis sobre la cabeza de Yajirobe, el windsurf de Maron y la vigilia de Chichi y Yamcha. Los gags relajan el ambiente, pero rompen la tensión justo cuando el combate está a punto de girar.

Lo mejor llega al final. La cara de Vegeta, que pasa de la chulería al miedo, justifica por sí sola el capítulo y siembra la obsesión que lo llevará a buscar un nivel más allá del Super Saiyan.

Curiosidades

  • Adapta los capítulos 352 y 353 del manga. Guion de Aya Matsui, dirección de Mitsuo Hashimoto y dirección de animación de Yukio Ebisawa, con un 19,4% de cuota de pantalla.
  • En Hispanoamérica se tituló «Las habilidades del Androide n.º 18».
  • El título japonés juega con el contraste entre el aspecto de C-18 y su poder: más o menos, «¿Una cara bonita y una superfuerza? N.º 18 no tiene puntos ciegos».

¿Sabías que…? Cuando C-18 se quita la chaqueta, en su camiseta negra se ve el logotipo de la Patrulla Roja, que sin embargo desaparece en algunos planos posteriores: uno de los pequeños descuidos de animación del episodio.

Personajes