
El episodio 121 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 18 de diciembre de 1991, completa la limpieza iniciada en el capítulo anterior: tras Freezer, le toca al rey Cold. Después, el joven misterioso lleva a todos a esperar a Goku, que vuelve por fin a la Tierra justo donde y cuando él había anunciado. El título español se centra en el desconocido; el japonés, en el alegre saludo del protagonista.
Resumen
El joven hace pedazos a Freezer con la espada y lo desintegra con una ráfaga. Desde las rocas, Bulma celebra creyendo que ha llegado Goku, pero Gohan la corrige: es un Super Saiyan, pero no es su padre. El rey Cold, sin inmutarse, intenta comprarlo ofreciéndole el puesto de su hijo a su lado. Ante la negativa, le pide ver la espada, convencido de que sin ella el chico no vale nada, y en cuanto la tiene se la descarga encima. El joven para el golpe con la mano desnuda, le abre un agujero en el pecho con una ráfaga y, mientras Cold suplica clemencia prometiéndole planetas, lo remata. Un último disparo destruye la nave.
El joven se dirige a los amigos de Goku, que lo han visto todo, y los invita a seguirlo: Goku llegará pronto a un lugar concreto. Allí saca de una cápsula un frigorífico lleno de refrescos y lo ofrece a todos. Las preguntas se acumulan, pero él solo revela que tiene 17 años. Bulma se fija en el logotipo de la Capsule Corporation de su chaqueta y en cierto parecido con Vegeta; Ten Shin Han supone que conoció a Goku en el espacio, pero Chaoz le recuerda que el chico dijo no haberlo visto nunca. Vegeta, cada vez más irritado, insiste en que solo quedan tres Saiyan y en que los Saiyan tienen el pelo negro. En el monte Paoz, mientras tanto, Chichi y Ox-Satán llevan a casa muebles nuevos para que Gohan estudie.
A la hora prevista, una nave de las Fuerzas Especiales Ginyu se estrella cerca. Del cráter sale Goku, con una ropa que nadie le había visto, sorprendido de encontrar a todos esperándolo.
Nuestro análisis
El 121 adapta el capítulo 332 y las catorce primeras páginas del 333 sin alejarse del manga. Los añadidos son pocos: el rey Cold suplicando antes de morir, cuando en el manga no vuelve a abrir la boca tras el primer disparo, y la escena de Chichi con los muebles nuevos, que recuerda que en el monte Paoz la vida sigue incluso en pleno apocalipsis.
El corazón del episodio es la espera, y está muy bien escrita. Trunks, todavía sin nombre, es amable, comedido, casi tímido, lo contrario de todos los Saiyan que los guerreros han conocido. Toriyama siembra pistas para el lector atento: el logotipo de la chaqueta, el frigorífico en cápsula, las miradas furtivas a Vegeta. Ver al príncipe negar que pueda existir un Saiyan de pelo lila mientras el chico no le quita ojo resulta aún más divertido sabiendo la verdad.
Luego llega Goku, y el regreso es perfecto en su sencillez: sin fanfarrias, solo un saludo alegre y la cara de sorpresa de quien esperaba volver sin hacer ruido. No pisaba la Tierra desde que partió hacia Namek.
Curiosidades
- Adapta el capítulo 332 y las páginas 1-14 del capítulo 333. Guion de Hiroshi Toda, dirección de Mitsuo Hashimoto sobre storyboard de Kazuhisa Takenōchi y animación dirigida por Yukio Ebisawa, con un 22,6% de cuota de pantalla.
- La lata del frigorífico de Trunks lleva escrito «JETAP» en el manga y «HETAP» en el anime.
- En la caja que carga Ox-Satán se lee «MY STADY», una transliteración errónea de la palabra inglesa study.
- En Hispanoamérica se tituló «Gokū ha regresado».
¿Sabías que…? Cuando el rey Cold empuña la espada de Trunks, el arma parece mucho más grande que el joven; de vuelta en manos de su dueño, recupera su tamaño normal.
