
El episodio 63 de Dragon Ball Super, emitido en Japón el 23 de octubre de 2016 y titulado en España «¡No deshonres las células saiyans! Comienza la batalla de un enfurecido Vegeta», es el episodio de Vegeta. El título es su acusación contra Goku Black: un ladrón que usa un cuerpo que no se ha ganado. Antes, sin embargo, hay un Trunks al límite y un viaje de vuelta que empieza de la peor manera.
Resumen
En el presente, Bulma reposta la máquina del tiempo, Vegeta termina su entrenamiento en la Habitación del Espíritu y el Tiempo y Goku da las gracias al Maestro Roshi y se marcha con el jarrón para el Mafuba. En el futuro, Trunks despierta en el refugio y descubre que Mai ha encontrado la guarida de los enemigos y ha ido a atacarla sola. La chica dispara a Black un potente proyectil de energía fabricado por la Bulma del futuro, pero no basta, y Black ya la tiene encima cuando llega Trunks a salvarla.
Trunks recupera la forma de aura azul y dorada y se enfrenta solo a los dos enemigos. Su plan es golpear primero a Zamasu y, mientras se regenera, arrollar a Black con toda su potencia: funciona, y un Galick Ho alcanza a Black de lleno. Después Trunks agarra a Zamasu para hacerlo estallar con sus últimas fuerzas, convencido de que hasta un inmortal tiene un límite. Antes de conseguirlo, la hoja de energía de Black lo atraviesa por la espalda.
En ese momento la máquina con Goku, Vegeta y Bulma llega a la Ciudad del Oeste. Black y Zamasu acuden enseguida, y Zamasu hace estallar la máquina: el futuro será su tumba. Vegeta responde que hasta les han traído un ataúd, algo estrecho. Solo que el jarrón del Mafuba iba a bordo. No importa: lo resolverán a puñetazos.
Llegan también Gowasu y el Kaioshin, gracias a los anillos del tiempo. Gowasu suplica a su antiguo discípulo que se arrepienta, pero descubre que las Super Bolas de Dragón ya han sido destruidas. Goku pregunta si al menos Whis sigue vivo en este futuro, y el Kaioshin explica que un ángel «deja de funcionar» cuando muere su dios de la destrucción, hasta que aparece uno nuevo; a Goku le sorprende que Whis sea un ángel, porque no tiene alas. Bulma saca de una cápsula un taller entero para reparar la máquina y encarga a Trunks, ya recuperado, pegar los trozos del jarrón. Mientras tanto Vegeta, más fuerte tras su entrenamiento, domina a Black: solo Goku sabe usar de verdad ese cuerpo, dice, y él es un impostor frente al auténtico príncipe de los Saiyan.
Nuestro análisis
A Vegeta le ha tocado a menudo el papel del que pierde para que luzca el enemigo, y esta saga no había sido una excepción. Aquí la serie le devuelve el protagonismo con un discurso muy suyo: el orgullo saiyan no está en la fuerza, sino en el esfuerzo necesario para conseguirla. Black, que robó la fuerza de otro, es exactamente lo contrario de lo que representa Vegeta.
El detalle sobre los ángeles amplía la mitología de Super sin recargarla, y la tenacidad de Mai y Trunks en la primera parte también suma. El plan suicida de Trunks dice mucho del personaje: está dispuesto a morir para acabar con esto.
Curiosidades
- Guion de Toshio Yoshitaka y dirección de Kazuya Karasawa; 5,7% de cuota de pantalla.
- Según Kanzenshuu, fue el primer episodio de Dragon Ball emitido en simulcast con subtítulos en inglés y en español.
- Goku bromea con que Whis no parece un ángel: no tiene alas y no va con el trasero al aire.
- En Hispanoamérica se tituló «¡Jamás le faltes el respeto a las células de un saiyajin! ¡Que comience la batalla épica de Vegeta!».
¿Sabías que…? El proyectil que Mai dispara contra Black es un arma diseñada por la Bulma del futuro antes de morir: incluso en sus últimos días, la científica seguía trabajando para la resistencia.
Personajes
- Trunks del futuro y Mai del futuro
- Goku Black y el Zamasu del futuro
- Goku, Vegeta y Bulma
- Gowasu y el Kaioshin
- El Maestro Roshi y el Yajirobe del futuro
