Dragon Ball Super episodio 64: El nacimiento de la fusión de Zamas

Dragon Ball Super episodio 64: Trunks encierra a Zamasu con el Mafuba, pero falta el sello. Libre de nuevo, Zamasu se fusiona con Black usando los pendientes Potara.

Actualizado el 19 de octubre de 2026Lectura: 3 min

El episodio 64 de Dragon Ball Super, emitido en Japón el 30 de octubre de 2016 y titulado en España «¡Alabadme y adoradme! ¡El nacimiento de la fusión de Zamas!», lleva la saga a su punto más alto y, a la vez, a su despiste más famoso. Trunks consigue encerrar a Zamasu con el Mafuba, pero el sello que debía cerrar el jarrón se quedó en casa del Maestro Roshi. El precio del olvido es altísimo: nace Zamasu fusionado.

Resumen

Vegeta sigue machacando a Goku Black, pero sabe que el impostor no caerá fácilmente. Black comprende que ha sido la rabia por las heridas de Trunks lo que ha hecho crecer tan rápido a Vegeta y, aunque lo considera un truco de mortales, canaliza su propia ira del mismo modo. Crea una guadaña de energía: Vegeta esquiva el tajo, que abre una grieta en el cielo hacia quién sabe qué universo o época. Mientras tanto, Goku golpea a Zamasu y nota que la inmortalidad lo vuelve descuidado.

En el taller, Mai ve con los prismáticos que Zamasu se dirige hacia ellos. La máquina del tiempo no está lista y el jarrón ya está pegado: solo queda el Mafuba. Del borde de la grieta, el humo toma la forma de clones de Black que renacen sin parar e impiden a Goku y Vegeta perseguir a Zamasu; tanto ki confunde incluso la teletransportación.

Trunks ensaya la postura sin éxito. Bulma tiene en el móvil un vídeo de Piccolo demostrando la técnica: se lo deja y sale a ganar tiempo. Frente a Zamasu, flirtea sin pudor, solo obtiene una mirada de desprecio y cae golpeada igual que la Bulma del futuro a manos de Black. Trunks la ve caer, estalla de rabia y lanza un Mafuba perfecto que encierra en el jarrón a un Zamasu incrédulo, con la ayuda de Mai. Bulma no ha muerto, aunque se ha llevado un buen susto.

Solo falta poner el sello en la tapa. Pero el sello se quedó en casa del Maestro Roshi. El encierro no aguanta y Zamasu sale del jarrón, debilitado pero furioso. Black nota que el ki de su compañero baja y se teletransporta hasta él; desaparecidos los clones y la grieta, Goku también puede llevarse a sí mismo y a Vegeta junto a Trunks. Zamasu advierte a Black de que no hay que subestimar a los mortales. Ha llegado la hora de mostrar su verdadero poder divino: ante la mirada horrorizada de todos, los dos usan los pendientes Potara y se funden en un único ser que se proclama «el dios supremo Zamasu».

Nuestro análisis

El olvido del sello se ha convertido en un chiste recurrente entre los fans, y es cierto que resulta un recurso cómodo. Pero el episodio lo maneja bien: el Mafuba de Trunks es un auténtico momento de triunfo, alimentado por el miedo por Bulma y por la rabia que el chico arrastra desde hace años. Precisamente por eso duele la caída posterior.

Bulma flirteando con un dios para salvar a su hijo es la serie en estado puro, cómica y valiente a la vez. Y la fusión final sube la apuesta de forma creíble: dos enemigos ya demasiado fuertes se convierten en uno, y la saga entra en su último acto.

Curiosidades

  • Guion de King Ryū y dirección de Kōji Kawasaki, con storyboard de Kōhei Hatano; 5,6% de cuota de pantalla.
  • Mientras ensaya el Mafuba, Trunks adopta algunas poses de combate de las Fuerzas Especiales Ginyu y del Gran Saiyaman.
  • En el primer Dragon Ball el Mafuba mataba a quien lo usaba; aquí Trunks lo ejecuta sin consecuencias.
  • En Hispanoamérica se tituló «¡Venérenlo! ¡Adórenlo! ¡La fusión estremecedora de Zamas!».

¿Sabías que…? En el episodio 54 Gowasu había advertido a Zamasu de que dos Kaioshin con pendientes Potara pueden fusionarse para siempre en un solo ser. Aquella advertencia, casi en broma, se cumple aquí de la peor manera.

Personajes

  • Goku, Vegeta y Trunks del futuro
  • Goku Black, el Zamasu del futuro y Zamasu fusionado
  • Bulma y Mai del futuro
  • Gowasu y el Kaioshin