
El episodio 62 de Dragon Ball Super, emitido en Japón el 16 de octubre de 2016 y titulado en España «¡Yo protegeré el futuro! Estalla el super poder furioso de Trunks», parte la historia en dos. En el futuro, Trunks, recién transformado en una forma nueva, se queda solo como escudo; en el presente, los héroes buscan un arma distinta de los puños y la encuentran en una técnica antigua: el Mafuba, la onda que encierra al enemigo en un recipiente.
Resumen
Con su nueva forma, Trunks planta cara a Black mejor de lo que nadie esperaba, pero no logra vencerlo. Parece caer bajo el contraataque, luego se levanta y lanza un Masenko. Le pide a Vegeta que lleve a Goku al pasado: él contendrá a los enemigos y los demás buscarán la forma de derrotarlos. Vegeta acepta a regañadientes, le lanza a Mai la bolsa de semillas senzu y hace que Bulma saque la máquina del tiempo. Black intenta detenerla sin éxito, pero ni él ni Zamasu se inquietan: volverán pronto.
En el presente, el pequeño Trunks cree que su yo adulto se ha quedado porque el futuro está a salvo. Bills presume de ello hasta que Bulma lo pone en su sitio con una bronca monumental. Cuando Vegeta explica quién es en realidad Black, el dios de la destrucción da el caso por cerrado: ya eliminó al Zamasu de este mundo, y las demás líneas temporales no son asunto suyo. Él y Whis desean suerte a todos y se marchan.
Mientras tanto, Chichi y Gohan visitan a Krilin, ahora policía, para preguntarle dónde está Goku, desaparecido desde hace días; Krilin sospecha la verdad, pero se escabulle. Goten y el pequeño Trunks corren a casa de Bulma para unirse a la batalla y ella los manda de vuelta. Cuando llegan Chichi y Gohan, Bulma lo niega todo, pero Shu, Piccolo y Krilin se van delatando hasta que aparece el propio Goku, lleno de vendas, y se pone a comer el almuerzo que le ha preparado su mujer.
Tras oír la historia, Piccolo propone el Mafuba. Si Black y Zamasu se quedan quietos el tiempo suficiente, se les puede encerrar para siempre. Mientras Bulma repara la máquina, Vegeta se encierra en la Habitación del Espíritu y el Tiempo y Goku visita al Maestro Roshi, que acepta enseñarle la técnica advirtiéndole de lo peligrosa que es. Toda la noche Goku intenta encerrar a la Tortuga en un jarrón, fallando una y otra vez por falta de concentración, hasta que lo consigue. Roshi preparará el sello de papel, a cambio de una salida con chicas guapas. En el Universo 10, Bills y Whis visitan a Gowasu: el futuro no ha cambiado, y el Kaioshin, que se culpa por haber elegido a Zamasu, ofrece su ayuda.
Nuestro análisis
Es un episodio de transición que cumple su función. La vuelta al presente es un respiro: Chichi buscando a su marido, los niños queriendo pelear, la cadena de mentiras de Bulma desmoronándose en segundos. La serie recuerda que, fuera de la guerra de Trunks, hay una familia esperando a Goku en casa.
Elegir el Mafuba es un acierto. Contra un enemigo inmortal hace falta un arma que no hiera sino que contenga, y recuperar la técnica con la que el Maestro Roshi se enfrentó a Piccolo Daimaō une la saga más moderna con los orígenes de la serie.
Curiosidades
- Guion de Yoshifumi Fukushima y dirección de Masanori Satō; 6,2% de cuota de pantalla.
- El Mafuba vuelve por primera vez desde la saga de Piccolo Jr., y la banda de Pilaf recuerda en un flashback cuando Roshi lo usó contra Piccolo Daimaō.
- En ese flashback aparecen Pilaf, Mai y Shu en sus versiones adultas, junto a Piano.
- En Hispanoamérica se tituló «¡Protegeré al mundo! ¡El super poder de la furia de Trunks estalla!».
¿Sabías que…? En el primer Dragon Ball, el Mafuba costaba la vida a quien lo usaba, como les ocurrió a Mutaito y al propio Roshi. Dragon Ball Super nunca menciona ese precio.
