
El vigesimotercer episodio de Dragon Ball Super, emitido en Japón el 13 de diciembre de 2015, es el del regreso. Mientras en la Tierra Gohan llora la muerte de Piccolo, en el planeta de Bills una copa de helado de fresa consigue lo que ninguna alarma había logrado. Goku y Vegeta llegan justo a tiempo, y el ajuste de cuentas con Freezer puede empezar por fin.
Resumen
Piccolo yace en el suelo y Trunks ya no percibe su energía. Freezer disfruta del dolor de Gohan, Jaco jura que hará retirar la Tierra de su jurisdicción y Bulma se pregunta dónde se han metido Goku y Vegeta. En el planeta de Bills, los dos siguen entrenando dentro del báculo de Whis mientras el dios devora pizza. Cuando se le acaba, exige más, pero el resto está dentro del báculo; Whis tiene que sacar a los dos Saiyan y las cajas salen vacías: para no morir de hambre, Goku y Vegeta se lo han comido todo.
Mientras Bills los persigue furioso, Whis encuentra el mensaje de Bulma. Él y el dios quedan hechizados por la copa de fresas, y Bulma, enfadada por el retraso, explica la situación: Freezer ha vuelto, es mucho más fuerte que antes y Piccolo ha muerto protegiendo a Gohan. Por desgracia, Whis tardará treinta y cinco minutos en llevarlos a la Tierra, y la teletransportación de Goku no funciona a semejante distancia.
Freezer intuye que Goku está en camino, y Ginyu se ofrece a acabar con los demás. Gohan, destrozado, se reprocha haber dejado de entrenar: si hubiera seguido, Piccolo estaría vivo. Krilin lo consuela, porque anteponer a la familia es natural; al oír que es padre, Freezer promete exterminar también a su familia. Gohan se levanta y vuelve a transformarse, pero su cuerpo no aguanta y se desploma. Esa energía, sin embargo, ha bastado: Goku la percibe y se teletransporta con Vegeta, justo a tiempo para salvarlo de un ataque de Freezer.
Ese era precisamente el plan de Gohan, y Goku se lo reconoce. A Sorbet le cuesta creer que ese sea el Saiyan que derrotó a Freezer; el tirano no tiene dudas. Goku tranquiliza a su hijo, porque Piccolo podrá volver con las Bolas de Dragón de Namek, lleva el cuerpo al palacio de Dios y manda a Goten y Trunks a explicárselo todo a Dende. Freezer reconoce la técnica del planeta Yardrat; Jaco, retenido otra vez por Bulma, piensa que ella da más miedo que el tirano.
Ginyu se queja de sus años como rana, y Vegeta comenta que, si hubiera seguido siendo rana, al menos estaría vivo. Luego lo desintegra de un solo golpe, ante las protestas de Goku. Freezer cuenta que ha entrenado como nunca y ha obtenido un poder inimaginable, y pasa directamente a su forma final. La onda de energía barre a todos los soldados supervivientes salvo a Sorbet y abre un cráter hasta el mar. Goku anuncia que será el primero en luchar, y que no necesita transformarse.
Nuestro análisis
El regreso de Goku y Vegeta se produce gracias a la única persona que no ha podido salvar la situación por la fuerza: Gohan, que usa su energía como una señal. Es una buena solución, que convierte al hijo en protagonista incluso en la derrota. Más discutible es el trato a Ginyu, liquidado por Vegeta en un segundo tras todo un episodio de preparación, pero encaja con el príncipe despiadado de siempre.
Curiosidades
- Guion de Makoto Koyama, dirección de Yukihiko Nakao y dirección de animación de Osamu Ishikawa y Yui Kinoshita. Con un 4,7% de audiencia, es de los episodios menos vistos de la saga.
- Unos episodios antes, en la mesa de cocina de Vegeta estaban los lácteos que dan nombre a las Fuerzas Especiales: aquí el príncipe acaba también con su capitán.
- La historia de La resurrección de F vuelve a primer plano aquí, tras el episodio 22, casi completamente nuevo.
Personajes
- Goku, Vegeta, Gohan y Piccolo
- Krilin, Ten Shin Han, el Maestro Roshi, Bulma, Jaco, Goten y Trunks
- Freezer, Sorbet y Ginyu
- Bills y Whis
