
El episodio 115 de Dragon Ball Super, emitido en Japón el 12 de noviembre de 2017 y titulado en España «¡Goku contra Kefla! ¿El súper saiyan azul es derrotado?», es la exhibición de fuerza de Kefla. La fusión del Universo 6 arrolla a Goku en todos los niveles hasta que el Saiyan, en el suelo y sin energía, recupera por segunda vez los ojos plateados del Ultra Instinto.
Resumen
Kefla, todavía en estado base, zarandea a Goku en Super Saiyan God de un lado a otro del ring. Bills protesta porque los Potara deberían estar prohibidos y Champa lo invita a usarlos él también, pero quien decide son los Zeno: la fusión los ha entusiasmado, y el Gran Sacerdote anuncia que los pendientes están permitidos. Los universos 3 y 4 aseguran que no los necesitan.
En el Universo 7 la idea tienta incluso a Bills. Kaioshin propone fusionar a C-17 y C-18, gemelos y por tanto compatibles, y llamarlos «C-35», pero Whis advierte que, si perdieran, serían dos eliminaciones de golpe, y el dios cambia de opinión. El Universo 2 sí lo intenta con Zarbuto y Rabanra: Zarbuto no consigue ponerse el pendiente porque aún lleva el casco, y antes de la fusión Kefla pasa por allí y les rompe los Potara. Mientras tanto, Vegeta queda atrapado en el abrazo de oso de Toppo, Gohan le corta un brazo a Pilina, que lo regenera al momento, y C-17 detiene el puñetazo que Catopesra iba a lanzar a una C-18 herida, explicando que a una dama no se le pega en la cara, antes de molerlo a golpes.
Goku se ve obligado a pasar a Super Saiyan Blue, y Kefla responde transformándose en Super Saiyan, con un poder que sorprende hasta a Champa. El combate es tan violento que a Jiren se le mueve levemente un párpado. Goku añade el Kaioken, aunque Bills teme que su cuerpo no lo aguante, y por un momento parece funcionar: un golpe le adormece el brazo a Kefla y otro la sepulta bajo los escombros. Ella se levanta, empujada, según Whis, por su sangre Saiyan. Tras un intercambio de ráfagas, lo rodea por la espalda y le da una patada en la cabeza. Goku vuelve al estado base y se desploma.
Kefla anuncia que ahora lo echará del ring y descarga una lluvia de esferas de energía. Ninguna lo alcanza. Goku se levanta envuelto en un brillo plateado, abre los ojos, y Roshi y los demás reconocen el estado en el que luchó contra Jiren. Whis no esperaba que volviera a ocurrir tan pronto, Bills está deseando volver a ver el Ultra Instinto e incluso los Zeno, tan difíciles de contentar, están entusiasmados. Quedan 19 minutos.
Nuestro análisis
Es un episodio lleno de pequeños momentos cómicos, desde la «C-35» que nunca existió hasta el casco de Zarbuto, y cumplen su función: en una saga donde cada capítulo es un combate, un poco de ligereza mantiene vivo el ritmo. La decisión sobre los Potara también dice algo del torneo: las reglas valen mientras los Zeno se diviertan.
El corazón, sin embargo, es el regreso del Ultra Instinto, y situarlo en el peor momento de Goku es una elección precisa. No lo invoca con la voluntad: tropieza con él cuando ya no le queda nada. Kefla es el detonante perfecto, una rival nueva, poderosísima e impulsiva que obliga a Goku a superar su límite sin que sea él quien lo decide.
Curiosidades
- Guion de Toshio Yoshitaka, dirección de Takahiro Imamura y dirección de animación de Osamu Ishikawa y Hiroyuki Itai. En Japón obtuvo un 5,0% de audiencia.
- El estado recién despertado se explica en nuestra página de transformaciones Super Saiyan.
- En Hispanoamérica se tituló «¡Goku contra Kefla! ¡¿El Súper Saiyajin Blue es derrotado?!» y se estrenó el 1 de febrero de 2019.
- En el manga, Goku nunca se enfrenta a Kefla, que cae eliminada por Gohan.
