
El primer episodio de Dragon Ball Super, emitido por Fuji TV el 5 de julio de 2015, devolvió a Goku y compañía a la televisión dieciocho años después del final de Dragon Ball GT. No hay villanos ni combates de verdad: solo una Tierra en paz, un Goku obligado a trabajar en el campo y un premio millonario que cambia de manos. Solo al final se intuye, lejos en el espacio, al dios que acabará con tanta calma.
Resumen
Tras un breve repaso de la batalla contra Majin Boo, el narrador explica que la paz ha vuelto a la Tierra. Goku ara un campo con el tractor, como le ha ordenado Chichi, pero en cuanto Goten llega con la comida le cede el volante y se pone a entrenar. El pequeño cae por un barranco y su padre tiene que rescatarlo. Goku explica que no puede dejar de entrenar: si apareciera otro enemigo como Boo, alguien tiene que estar preparado.
Mientras tanto, en el espacio, un pueblo alienígena ofrece su mejor plato a un invitado muy temido. La comida es demasiado grasienta para su gusto y, en respuesta, destruye medio planeta. Es Bills, el Dios de la Destrucción, aunque el episodio aún no lo presenta.
En la Tierra, la prensa entrevista a Mr. Satán, que acaba de recibir el premio mundial de la paz de 100 millones de zenís. Majin Boo irrumpe hambriento y el campeón tiene que fingir que va al baño para calmarlo con un masaje y la promesa de dulces. Gohan y Videl, recién casados, viven en una casa enorme construida por el propio Satán; Videl le compra libros para sus estudios mientras Piccolo los observa de lejos con cara de pocos amigos.
Goten quiere hacerle un regalo de bodas a su cuñada y pide consejo a Trunks. Los productos de belleza son demasiado caros, así que van al campo a buscar agua termal, pero acaban llenando la botella en un río y peleando con una serpiente gigante. Videl recibe una botella de agua normal y corriente, pero la acepta con una sonrisa.
Al atardecer, Mr. Satán va a ver a Goku al campo y le ofrece el premio: Vegeta ya lo ha rechazado y su familia es rica. Goku dice que no, hasta que Goten le hace ver que con ese dinero Chichi le dejaría entrenar. Así ocurre: ella solo le pide que vuelva a casa de vez en cuando, y él desaparece rumbo al planeta de Kaito. En el mundo de los Kaioshin, Kibito Kaioshin avisa al viejo Kaioshin de que otro planeta ha sido destruido.
Nuestro análisis
Empezar sin un solo combate fue una decisión valiente y, en 2015, desconcertante para muchos fans. Pero tiene sentido: tras dieciocho años, había que recordar quiénes son estos personajes cuando nadie los amenaza. Goku entrenando a escondidas de su mujer, Satán aterrado por su «discípulo», un Gohan estudioso que se siente culpable porque siempre paga Videl: son retratos pequeños, pero precisos.
El ritmo, eso sí, es lento y la historia de la serpiente parece relleno. El episodio se sostiene por los detalles y por el contraste final: mientras en la Tierra se habla de regalos y de dinero, alguien destruye medio planeta por un plato grasiento. Es la promesa de La batalla de los dioses, contada con mucha más calma.
Curiosidades
- Guion de Yoshifumi Fukushima, dirección de Kōji Ogawa y dirección de animación de Yukihiro Kitano. En Japón obtuvo un 7,9% de audiencia.
- Recoge escenas del capítulo 1 del manga de Toyotarō, donde el planeta que visita Bills está habitado por alienígenas parecidos a insectos y queda destruido por completo.
- En el billete de 10.000 zenís aparece Robotoriyama, el autorretrato de Akira Toriyama.
- Fue el último episodio animado por Katsuyoshi Nakatsuru, diseñador de personajes de la segunda mitad de Dragon Ball Z y de GT.
- El narrador solo dice que «ha pasado un tiempo». El avance de Weekly Shōnen Jump hablaba de seis meses después de Boo, mientras que la cronología oficial de Toei sitúa la saga en el año 778, cuatro años después.
