
El episodio 9 de Dragon Ball GT, emitido en Japón el 24 de abril de 1996, convierte la búsqueda de las bolas en una persecución. Goku, Trunks y Pan salen tras la nave del ladrón y se meten de cabeza en una trampa: un mundo rocoso agujereado por túneles y habitado por gusanos gigantes. Mientras tanto, en otro planeta, entran en escena quienes encargaron el robo: el cardenal Muchi Muchi y el culto de Luud.
Resumen
La persecución por el espacio revela quién está detrás del golpe: a bordo de la nave que huye viajan tres hermanos, los hermanos Para Para. Para despistar a sus perseguidores, consultan al ordenador de a bordo y ponen rumbo a un pequeño asteroide rocoso, plagado de galerías. Se adentran en los túneles con Goku y los demás pisándoles los talones, los arrastran cada vez más hondo y luego se escabullen, dejando a los protagonistas perdidos en un laberinto sin salida.
Libres de sus perseguidores, los Para Para llegan al planeta Luud. En un templo abarrotado de fieles en oración entregan la bola de seis estrellas al cardenal Muchi Muchi, el santón que dirige el culto en nombre del dios Luud. La recompensa que esperaban no llega: el cardenal sabe que el grupo de la Tierra tiene otra bola y los acusa de haberla dejado escapar. Para dejar claro que no bromea, convierte a uno de sus fieles en un muñeco delante de ellos. Si no vuelven con la segunda bola, correrán la misma suerte.
Aterrados, los tres hermanos deshacen el camino y regresan al asteroide. Goku, Trunks y Pan, mientras tanto, siguen dando vueltas por las galerías cuando del subsuelo surgen los Moomas, enormes gusanos devoradores de hombres. Uno ya es un problema, pero pronto son cuatro y el grupo tiene que defenderse por todos los flancos.
Es la ocasión que esperaban los Para Para. Con el trío ocupado en el combate, se acercan sigilosamente a su nave, que ha quedado sin vigilancia, y se ponen a registrarla de arriba abajo en busca de la bola. El episodio termina con los protagonistas asediados y los ladrones ya manos a la obra a sus espaldas.
Nuestro análisis
Es un episodio puente de manual, y se nota en que el verdadero enfrentamiento se aplaza al siguiente. La primera mitad, todo pasillos de roca y giros equivocados, da vueltas sin avanzar mucho; la segunda, en cambio, amplía el mundo de GT de forma interesante. Por primera vez los protagonistas tienen rivales en la búsqueda de las Bolas de Dragón, y detrás de esos rivales hay una organización.
El tono cambia de forma notable cuando la acción se traslada a Luud. El templo, la multitud en oración y sobre todo la maldición que convierte a la gente en muñecos aportan algo inquietante, casi de relato de terror, que contrasta con la comedia de los episodios anteriores. Los Para Para, en cambio, siguen la estela de los villanos de opereta al estilo de Pilaf: lo bastante listos para meter en líos a los protagonistas, pero siempre a un paso del desastre.
Goku queda en segundo plano, sin un solo momento de verdadero protagonismo. Encaja con el enfoque coral de la primera saga, pero quien buscara acción tendrá que esperar.
Curiosidades
- Guion de Aya Matsui, dirección y storyboard de Mitsuo Hashimoto, dirección de animación de Toshiyuki Kanno y dirección artística de Tsutomu Fujita.
- Su 14,5% de cuota de pantalla fue el dato más bajo de la serie en Japón hasta ese momento.
- Primera aparición del cardenal Muchi Muchi, al que pone voz Takeshi Watabe en japonés.
- En Hispanoamérica se tituló «El planeta peligroso», más cerca del original japonés, que habla de un planeta de trampas.
¿Sabías que…? El fiel al que Muchi Muchi convierte en muñeco se parece mucho al chico de pelo verde que el grupo subirá a bordo más adelante y que resultará estar poseído por Baby.
