
El episodio 29 de Dragon Ball GT, emitido en Japón el 27 de noviembre de 1996, es aquel en el que Goku pierde. Y es una derrota sin paliativos: ante Baby, que ya vive dentro de Vegeta y controla a toda su familia, el Super Saiyan 3 se apaga a los pocos golpes, y una esfera de energía descomunal borra la presencia de Goku del planeta.
Resumen
Baby descubre por fin por qué Mr. Satán se libró del contagio: llevaba todo el tiempo escondido dentro de Majin Boo. Decide acabar con él, pero Goku le pide a Boo que ponga a salvo a Satán y a Pan. Boo los convierte en bombones, se los traga para protegerlos y sale volando. Ya a solas, Goku intenta razonar con el parásito: los Saiyan que exterminaron a los tsufurs ya pagaron por sus crímenes, y la venganza no tiene sentido. Baby responde atacando.
Dentro del cuerpo de Super Saiyan de Vegeta, Baby es mucho más fuerte que antes. Luego llegan volando Trunks y Bra. Goku teme por la niña, hasta que comprende que ellos también están poseídos. Con Gohan y Goten, son cinco contra uno. Baby se plantea convertir a Goku en un tsufur, pero decide que debe morir.
Goku se transforma en Super Saiyan 3, la única forma que le deja alguna esperanza. Pocos intercambios bastan para revelar el problema: su cuerpo, devuelto a la infancia por las Bolas de Dragón de estrella negra, no soporta la transformación, y vuelve a su estado normal. Baby lo acribilla con ráfagas de energía y lo estrella contra las rocas, pero Goku se levanta y le pide una vez más que se detenga. El parásito le contesta que los Saiyan nunca tuvieron piedad de su pueblo.
Entonces Gohan, Goten, Trunks y Bra forman un círculo alrededor de Baby y le ceden su energía. El resultado es una forma más corpulenta y poderosa que tumba a Goku de un solo puñetazo. Después Baby reúne la energía negativa de todos los humanos infectados, cambia de aspecto otra vez y forma una esfera gigantesca, una especie de Genkidama del rencor. Goku ya no puede moverse. Cuando se disipa el estallido, Boo anuncia que la energía de su amigo ha desaparecido; Pan y Mr. Satán se niegan a creerlo.
Nuestro análisis
Es el episodio que da sentido a toda la primera parte de GT. Durante veintiocho entregas, el Goku niño fue un recurso ligero que evocaba el primer Dragon Ball; aquí se convierte en una limitación real. El Super Saiyan 3, que en Dragon Ball Z era el as en la manga contra Majin Boo, se desmorona porque el cuerpo no lo sostiene, y la derrota obliga a la historia a buscar algo nuevo. Ese algo llegará cinco episodios después.
Baby, mientras tanto, se confirma como el villano más personal de la serie. No quiere dominar el universo: quiere que los Saiyan paguen, y los enfrenta entre sí. La escena en la que los hijos y los nietos de Goku lo rodean y entregan su fuerza al enemigo es más cruel que cualquier golpe, y funciona precisamente porque Goku sigue hablando en lugar de rendirse. Su llamada a la razón cae en saco roto, pero retrata bien al personaje: incluso ante quien le ha robado a su familia, primero intenta convencerlo.
El final deja un vacío a propósito: nadie ve qué ha sido de Goku, y el título japonés, con ese «Chō-Yabai!?» casi de jerga juvenil, juega más con la alarma que con la certeza.
Curiosidades
- Guion de Junki Takegami, dirección de Mitsuo Hashimoto y dirección de animación de Masayuki Uchiyama.
- En Hispanoamérica se tituló «El poder del super saiyajin 3 es derrotado».
- Es la primera aparición del Super Saiyan 3 en GT y también el debut de las dos formas potenciadas de Baby, que los fans llaman Super Baby 1 y Super Baby 2.
- La ráfaga que Baby lanza contra Goku al principio del combate recuerda al Final Flash, pero en la versión japonesa se llama Big Bang Attack.
