
El episodio 18 de Dragon Ball GT, emitido en Japón el 10 de julio de 1996, es la revancha de Goku contra las máquinas de M2. Recién salido de su cápsula, se enfrenta él solo a los tres miembros que quedan de la Fuerza Sigma, aunque tengan grabadas en la memoria todas sus técnicas. El título original resume bien la lección: lo que importa no está en los datos.
Resumen
Con Pan inconsciente en el suelo, la Fuerza Sigma se burla de ella, aunque reconoce que es la primera en destruir a uno de los suyos. Goku ya ha oído bastante y los desafía. Trunks, mientras tanto, vuelve en sí y lleva a Pan de regreso a la nave. Al principio los datos de Giru funcionan a la perfección: los tres robots esquivan y contraatacan cada movimiento, y el general Rild, satisfecho, ya se dispone a convertir a Giru en el guerrero más condecorado de M2.
Goku finge acusar un puñetazo en el estómago y luego los sorprende con una ráfaga de ondas de energía. Los robots se refugian dentro de las paredes y lo acosan con jugarretas, le prenden fuego por la espalda y le hacen la zancadilla. Goku no pierde el tiempo en descubrir el truco y ataja el problema de raíz: echa abajo el edificio entero. Sin escondite, el escuadrón decide que ya no lo entregará vivo al doctor Myu.
En la nave, Trunks encuentra todo patas arriba y corre a revisar la bolsa de las bolas: han desaparecido, las ha robado Giru. Despierta a Pan y los dos deciden recuperarlas por las malas. En el campo de batalla, los tres robots se fusionan en una sola máquina de guerra con brazos extensibles y un taladro gigante. Goku usa esos brazos como rampa, encaja un golpe y vuelve a la carga con movimientos nuevos. Cuando comenta que se han hecho más fuertes pero no más rápidos, la máquina cambia de forma para seguirle el ritmo también en velocidad.
El juego dura lo que Goku quiere. Frena el taladro con las manos desnudas, dispara su poder de golpe y remata la faena con una serie de golpes y un Kame Hame Ha, sin necesidad de convertirse en Super Saiyan. Rild, que lo ha seguido todo desde una pantalla, comprende que el chaval ha estado jugando desde el principio y se dirige en persona hacia la nave. Goku, que ya pensaba en comer, percibe su enorme energía y sale volando a interceptarlo, mientras Trunks y Pan se preparan para luchar.
Nuestro análisis
Es un episodio ligero, casi un entreacto, y lo sabe. La Fuerza Sigma nunca pone de verdad en apuros a Goku, que pelea con la misma sonrisa que tenía de niño en el primer Dragon Ball. El cuerpo infantil de GT engaña a sus rivales, no al público: debajo sigue el mismo guerrero que venció a Majin Boo.
La idea de unas máquinas que luchan con datos robados recuerda al doctor Gero, que en Z pasó años espiando a Goku antes de construir sus androides. Aquí la respuesta es más sencilla y más fiel al personaje: a Goku no se le puede prever porque siempre improvisa. El título japonés, con su tono chulesco, lo dice con la ironía justa.
El punto débil es la tensión, que nunca llega. El combate es variado, la máquina cambia de forma varias veces y algún gag funciona, pero el desenlace nunca está en duda. El verdadero motor del episodio está en otra parte: las bolas robadas por Giru y la llegada de Rild, que aplaza el duelo serio al capítulo siguiente.
Curiosidades
- Guion de Masashi Kubota, dirección de Yoshihiro Ueda y dirección de animación de Masayuki Uchiyama.
- En Japón tuvo un 16,1% de cuota de pantalla, por encima del 14,9% del episodio anterior.
- Se emitió dos semanas después del 17: el 3 de julio de 1996 no hubo episodio de la serie.
- En Hispanoamérica se tituló «La furia de Goku».
¿Sabías que…? La sinopsis oficial de la web de Toei Animation dice que Goku derrota a la Fuerza Sigma convirtiéndose en Super Saiyan, pero en el episodio gana sin transformarse. La transformación no llega hasta el 19, contra Rild.
Personajes
- Goku, Trunks y Pan
- Giru
- El general Rild
- La Fuerza Sigma (Nezi, Ribet y Bizu)
