
El episodio 83 de Dragon Ball, emitido en Japón el 14 de octubre de 1987, cierra el viaje de entrenamiento de Goku y la saga de Uranai Baba. Han pasado tres años desde que se marchó y falta un día para el 22.º Torneo de Artes Marciales: Goku solo tiene que llegar a la Isla Papaya, pero un encuentro inesperado convierte el trayecto en una carrera contra el reloj. Es el último episodio original antes de que el anime vuelva a seguir el manga.
Resumen
En un bosque, Goku sorprende a tres matones, un tigre, un jabalí y un gorila, dándole una paliza a un chaval, y los pone en fuga sin despeinarse. El chaval es Konkichi, un zorrito verde que, agradecido, empieza a llamarle "hermano mayor" y se ofrece a ayudarle a llegar al torneo. Los dos van al aeropuerto más cercano, pero Goku no tiene ni una moneda para el billete.
La solución aparece en una feria. Goku prueba la máquina de fuerza, la de golpear la base para que el peso suba hasta la campana, y la destroza de un solo golpe sin tocar siquiera el mazo: el premio da para dos billetes. A la vuelta se cruzan con una vieja conocida, Uranai Baba, que está de vacaciones con su fantasmita. Konkichi, incómodo bajo la mirada de la adivina, sale corriendo y vuelve a caer en manos de los tres matones.
En Kame House, mientras tanto, el Maestro Roshi y los demás están listos para salir hacia la Isla Papaya. Lunch, en su versión buena, preferiría quedarse: el aire de la ciudad le estropea la piel.
Los matones obligan a Konkichi a participar en el atraco a un banco y lo dejan cargar con la culpa. Cuando la policía lo detiene, el chaval le confiesa la verdad a Goku: sí, es un ladronzuelo, pero no un atracador, y quiere cambiar de vida. Goku le cree. Uranai Baba le revela adónde han huido los verdaderos culpables, y Goku los alcanza, les da su merecido y los entrega a la policía, limpiando el nombre de su amigo. El precio es alto: el avión a la Isla Papaya se ha ido sin él. Goku se despide de Konkichi, se lanza al mar y empieza a nadar.
Nuestro análisis
El episodio es un pequeño cuento con moraleja, ligero y algo previsible, con el clásico personaje de pasado turbio al que Goku salva confiando en él cuando nadie más lo hace. Funciona sobre todo por el ritmo: la fecha límite del torneo le da a todo el capítulo una tensión sencilla pero eficaz.
Lo mejor está en el final. Goku sin Nube Kinto, sin dinero y sin avión, decidido a cruzar el océano a nado, es la imagen perfecta de estos tres años: ha crecido, ha aprendido a apañárselas solo y ya no busca atajos. La vuelta de Uranai Baba, además, cierra el círculo con el inicio de la saga.
Su posición también es curiosa. La Wikipedia en español lo coloca ya en la saga del 22.º Torneo, Toei lo agrupa en Japón con los cuatro anteriores en un pequeño arco propio, el «viaje de entrenamiento», y las guías occidentales lo tratan como el cierre de la saga de Uranai Baba, que es la opción de esta web.
Curiosidades
- El episodio es totalmente original del anime y no adapta ningún capítulo del manga de Akira Toriyama. En Japón obtuvo un 18,9% de cuota de pantalla.
- El guion es de Yasushi Hirano y la dirección de Toshihiko Arisako.
- En el doblaje estadounidense Konkichi sueña con ser maestro de escuela, un añadido que no existe en la versión japonesa.
- El matón jabalí se parece a uno de los bandidos que intentaron robar a Goku en su primer viaje a la Capital del Oeste.
- En un panel del aeropuerto se lee el nombre de Tokio, un raro guiño a una ciudad real.
¿Sabías que…? En el episodio siguiente se descubre que Goku ha ido nadando desde Yahhoy, una ciudad situada en la otra punta del mundo respecto a la Isla Papaya.
Personajes
- Goku
- Konkichi
- Uranai Baba
- Los tres matones
- Maestro Roshi, Bulma, Krilin, Yamcha, Lunch, Oolong, Puar
