
El episodio 74 de Dragon Ball, emitido en Japón el 12 de agosto de 1987, cierra el duelo con Akkuman y pone a Goku frente al último luchador de Uranai Baba. El ataque más temido del palacio se estrella contra un chico que, sencillamente, no sabe lo que es la maldad. Y mientras sus amigos lo celebran, un hombre enmascarado con una aureola sobre la cabeza da un paso al frente, con algo extrañamente familiar.
Resumen
Mientras Akkuman carga el golpe, el Maestro Roshi explica cómo funciona el rayo Akumaito: hace crecer la pequeña semilla de maldad que todos esconden en el corazón hasta que la víctima revienta, y un flashback muestra lo que les ocurre a quienes lo reciben. El diablo dispara y Goku se lleva el rayo de lleno, pero se queda ahí plantado, desconcertado y sin un rasguño. Convencido de haber fallado algo, Akkuman lo intenta de nuevo con más potencia. Mismo resultado. La explicación deja a todos boquiabiertos: en el corazón de Goku no hay ni una pizca de maldad, así que el rayo no tiene de dónde tirar. Bulma aprovecha para pinchar a Yamcha y preguntarse qué habría sido de él.
Desesperado, Akkuman hace aparecer un tridente y pasa al ataque, mientras el quinto luchador observa en silencio desde un rincón. Una estocada lanza a Goku fuera del puente, a un palmo del líquido venenoso, pero la cola lo salva: se agarra, sube por el otro lado y pilla al diablo por sorpresa. Una patada tremenda estampa a Akkuman contra el techo, donde se queda incrustado. Mientras tanto, el pequeño fantasma al servicio de Baba le trae la comida, y la vieja va picoteando sin apartar la vista del combate.
Llega entonces el turno del último rival. El hombre enmascarado pide a Baba luchar al aire libre, para respirar un poco, y ella acepta. Al salir, Goku nota algo raro: el olor de ese hombre le resulta tranquilizador, como un recuerdo lejano. También Roshi lo mira con extrañeza, convencido de conocerlo. Los dos se ponen en guardia y empieza el combate.
Nuestro análisis
La escena del rayo resume a la perfección al Goku niño. El ataque de Akkuman no mide la fuerza sino la conciencia, y el protagonista lo supera sin entender siquiera lo que ha pasado: no es un héroe que derrota al mal, es un chico en el que el mal todavía no ha encontrado sitio. Es una idea sencilla, muy de Toriyama, que explica mejor que cualquier discurso por qué Goku puede montar en la Nube Kinto.
El resto del episodio es más de transición. El anime estira el duelo con el tridente y añade un segundo disparo del rayo, que le quita algo de sorpresa a la revelación, aunque la patada final tiene la contundencia justa. Mucho más logrado es el crescendo alrededor del quinto luchador: las miradas desde lejos, la petición de pelear fuera, el olor familiar. Quien recuerde el pasado de Goku empieza a sospechar, y el episodio juega bien con esa espera.
Curiosidades
- El episodio adapta el capítulo 104 desde la página 7 y las once primeras páginas del capítulo 105 del manga de Akira Toriyama. En Japón obtuvo un 19,4% de cuota de pantalla, la más baja entre los episodios 73 y 76.
- En el manga Akkuman usa el rayo una sola vez, y Goku lo deja fuera de combate tras solo dos ataques. Son añadidos del anime el flashback de Roshi, el segundo rayo, la caída del puente frenada por la cola, el hombre enmascarado que observa el combate y la comida de Baba servida por el fantasma.
- En la versión japonesa Akkuman suelta un chiste construido sobre la palabra «akuma», «diablo».
- El título español, «El quinto adversario», se mantiene bastante fiel al japonés, que habla de un misterioso «quinto hombre».
¿Sabías que…? La inmunidad de Goku al rayo funciona con la misma lógica que la Nube Kinto: solo quien tiene el corazón puro puede montarla, y Goku se subió sin problemas desde el principio, mientras que el propio Maestro Roshi la atravesó y se cayó al intentarlo.
Personajes
- Goku
- Akkuman
- El hombre enmascarado
- Uranai Baba y su fantasma sirviente
- Maestro Roshi
- Bulma, Krilin, Yamcha, Puar y Upa
