
El episodio 41 de Dragon Ball, emitido en Japón el 3 de diciembre de 1986, cierra la historia de la Muscle Tower. Tras derrotar a todos sus guardianes, Goku se enfrenta en persona al General White, un hombre de poco músculo y muchas artimañas. Sin embargo, quien decidirá el combate no será Goku, sino el pacífico Androide n.º 8, empujado por fin más allá de su límite.
Resumen
De vuelta en la sala de mando, Goku encuentra a White convencido de que la pelea con Buyon lo ha dejado agotado. Hatchan intenta interponerse y convencer a ambos de hablar en lugar de luchar, pero el general lo despacha con desprecio. El combate es desigual desde el principio: Goku le da una patada en la espinilla, White da saltitos gritando y luego recurre a los trucos más viejos del mundo, como el «mira allí». Su puñetazo a Goku solo le hace cosquillas. Su única baza es la cola: White la agarra, Goku pierde las fuerzas y acaba estampado contra la pared. Pero el chico se recupera enseguida y lo tumba.
Goku está a punto de rematarlo cuando Hatchan lo detiene: si lo hiciera, le dice, no sería mejor que él. White aprovecha el momento para rendirse, al menos en apariencia. Abre la puerta de la celda y libera al alcalde de la aldea Jingle, un viejecito con aire de científico despistado. Nadie se fija en la pistola que el general se ha guardado en el bolsillo.
En cuanto los tres bajan la guardia, White agarra al alcalde y le apunta a la cabeza. Luego le ofrece a Hatchan un trato cruel: el alcalde quedará libre si el androide mata a Goku. Hatchan, desconcertado, no sabe qué hacer. Goku intenta liberar al rehén y White le dispara: el impacto lo deja fuera de combate. Mientras el general apunta para el segundo disparo, el definitivo, Hatchan se interpone y le sirve de escudo.
Por primera vez, el gigante bondadoso pierde la calma. Los ojos se le ponen en blanco de rabia, avanza hacia White, cuya pistola se encasquilla, y de un puñetazo lo lanza por la ventana, más allá de la torre y lejos entre la nieve. Goku abre los ojos y lo primero que dice es que tiene hambre.
Ya fuera de la fortaleza, a Hatchan le queda una tarea: con una serie de golpes en los cimientos derriba la Muscle Tower. En la aldea, Suno y sus padres reciben al alcalde, a Hatchan y a Goku, que llega calentito dentro de la chaqueta de su amigo.
Nuestro análisis
Es el final adecuado para el arco de la torre, porque desplaza el centro de la historia de Goku a Hatchan. Goku ya ha demostrado todo lo que tenía que demostrar; lo que queda por ver es si el gigante bueno encontrará el valor de rebelarse contra quienes lo crearon para hacer daño. El puñetazo a White es la respuesta, y emociona más que cualquier Kame Hame Ha.
Como villano, White es deliberadamente mezquino. No es fuerte, no es leal y ni siquiera tiene la dignidad de saber perder: es el retrato del oficial cobarde, que manda mientras tenga un arma en la mano. Precisamente por eso su derrota sabe tan bien.
El anime añade bastante respecto al manga: Hatchan deteniendo a Goku, el chantaje, el derrumbe de la torre. El añadido más interesante es el primero, porque anticipa un tema importante, la rabia que te vuelve igual que tus enemigos, que regresará con mucho más peso en la saga de Piccolo Daimaō.
Curiosidades
- El episodio adapta el capítulo 66 del manga de Akira Toriyama y en Japón obtuvo un 24% de cuota de pantalla.
- En el manga la Muscle Tower no se destruye: el derrumbe final es un invento del anime.
- En Hispanoamérica el episodio se tituló «El último día en la torre de la fuerza».
¿Sabías que…? También este episodio, en su emisión original, terminaba con el concurso de entradas para el estreno de la primera película de Dragon Ball, que llegó a los cines poco más de dos semanas después.
Personajes
- Goku
- El Androide n.º 8 (Hatchan)
- El General White
- El alcalde de la aldea Jingle
- Suno y sus padres
