
El episodio 104 de Dragon Ball, emitido en Japón el 9 de marzo de 1988, responde a la pregunta que dejó en el aire el anterior: Goku está vivo. Su título original, «¡Regresa Son Gokū!», habla de esa vuelta a la vida, que pasa por el hambre, unos animales nada amistosos y un pescado asado. Mientras tanto, Piccolo Daimaō engendra un nuevo hijo, Tambourine sigue con su matanza y, al final, aparece un desconocido con espada.
Resumen
Tambourine continúa su ronda de asesinatos: en un callejón lleno de vagabundos mata al luchador Bacterian y deja la marca del demonio. En la nave de Pilaf, Piccolo Daimaō quiere acelerar la búsqueda de las Bolas de Dragón y escupe un huevo por la boca: de él nace Cymbal, encargado de encontrarlas. Piano le recuerda que cada nuevo hijo lo hace envejecer, pero a su padre no le importa, porque las bolas le devolverán la juventud. Pilaf intenta reclamar su recompensa y solo recibe un gruñido.
En el bosque, Goku se despierta con una rana lamiéndole la nariz. Está magullado y muerto de hambre. Llama a la Nube Kinto y, al ver que no llega, recuerda que la destruyeron. Buscar comida es un desastre: una fruta intenta comérselo y una madre canguro lo muele a puñetazos.
En la Kame House, el Maestro Roshi y los demás explican a Ten Shin Han y a Chaoz cómo funcionan las Bolas de Dragón. Yamcha propone pedirle a Shenlong que derrote a Piccolo Daimaō y aplazar la resurrección de Krilin, y Bulma piensa en una cápsula congeladora para conservar el cuerpo de su amigo durante el año que tardan las bolas en volver a servir. Un noticiario sobre los luchadores asesinados deja claro el plan del demonio: Roshi le pide a Bulma un nuevo radar y piensa en mudarse. Lejos de allí, el cadáver del Hombre Lobo baja por un río, atravesado por una vara con el símbolo del demonio.
Cuando está a punto de rendirse, Goku huele algo cocinándose y encuentra un pez enorme asándose en una hoguera sin vigilancia. Se lo zampa, recupera fuerzas y renueva su promesa de vengar a Krilin. El radar marca una bola muy cerca; pensando en Tambourine, Goku mira a su alrededor, esquiva una roca que le lanzan y se encuentra con un chico gordo con una espada al cinto que lo acusa de haberle robado la comida.
Nuestro análisis
Tras dos episodios muy oscuros, este funciona como un respiro. La parte de Goku roza el slapstick y recuerda que el protagonista sigue siendo un niño que se guía por el estómago. Pero el montaje no deja relajarse del todo: a cada escena ligera le sigue un cadáver, y el contraste hace la amenaza todavía más pesada.
El nacimiento de Cymbal dice mucho de Piccolo Daimaō. Engendrar hijos lo envejece, pero para él son instrumentos, como indican sus propios nombres: lo único que importa es la juventud que le prometen las bolas.
Y luego está Yajirobe. Su entrada, con una roca y una discusión por un pescado, es de lo menos heroica: un chico tan hambriento como Goku. Promete un personaje distinto a todos los vistos hasta ahora.
Curiosidades
- El episodio adapta el capítulo 137 y las seis primeras páginas del 138 del manga de Akira Toriyama. En Japón obtuvo un 19,6% de cuota de pantalla.
- Son exclusivos del anime el asesinato de Bacterian, el cadáver del Hombre Lobo en el río y los percances de Goku con la rana, la fruta y el canguro. En el noticiario aparecen los retratos de cuatro víctimas; en el manga solo el de Nam.
- La llegada de Yajirobe va acompañada de músicas de fondo que se escuchan por primera vez en este episodio.
- La escena del cadáver en el río se cortó en la emisión estadounidense del doblaje de Funimation en Toonami.
¿Sabías que…? El plan de Yamcha no habría funcionado: más adelante se descubre que Shenlong no puede superar el poder de su creador, Kamisama, que es tan fuerte como Piccolo Daimaō.
Personajes
- Goku
- Bulma
- Maestro Roshi
- Yajirobe
- Piccolo Daimaō, Tambourine, Cymbal y Piano
- Yamcha, Ten Shin Han, Chaoz, Oolong y Lunch
- Pilaf, Bacterian y el Hombre Lobo
