
El episodio 101 de Dragon Ball, emitido en Japón el 17 de febrero de 1988, cierra la saga del 22.º Torneo de Artes Marciales con un doble final. Primero, la conclusión rocambolesca de la final entre Goku y Ten Shin Han, decidida por una fracción de segundo; después, justo cuando toca celebrar, un giro que cambia el tono de la serie: Krilin es asesinado. Es la puerta de entrada a la saga de Piccolo Daimaō.
Resumen
El ring ya no existe, y todos buscan a Goku. Lo encuentran muy arriba, en el cielo: esquivó el Kikoho saltando en el último instante. Ten Shin Han sube volando hasta él y le explica que no quería alcanzarlo, solo sacarlo del ring. Ahora todo es sencillo: él sabe volar, Goku no, y quien toque el suelo primero pierde.
Goku no se rinde. Lanza un Kame Hame Ha hacia atrás, lo usa como propulsor y se arroja contra Ten Shin Han, al que golpea en el estómago con la cabeza. Los dos caen juntos, sin fuerzas. Goku parece tener la victoria en la mano, pero durante la caída roza un coche y toca el suelo un instante antes que su rival. El locutor proclama vencedor a Ten Shin Han.
El público corre hasta el lugar de la caída y levanta a hombros a los dos luchadores. Roshi, por telepatía, le hace ver a Ten Shin Han la diferencia entre ser temido y ser aplaudido; los dos finalistas se estrechan la mano y Yamcha inicia el aplauso. Más tarde, Ten Shin Han le ofrece a Goku la mitad del premio, convencido de que el verdadero ganador es él, pero Goku lo rechaza: no sabría en qué gastarlo. Ten Shin Han le pide perdón a Yamcha por la pierna rota, rechaza junto a Chaoz la invitación de Roshi a unirse a él e invita a todos a cenar.
Antes de comer, Goku se da cuenta de que se ha dejado en el estadio el bastón Nyoibō y la bola de cuatro estrellas de su abuelo. Krilin se ofrece a ir a buscarlos. Goku lo retiene un momento, con una extraña inquietud, y luego lo deja marchar. En la mesa no prueba bocado: espera a su amigo, hasta que tiene una visión de Krilin gritando. Corre al estadio y lo encuentra muerto. A su lado está el locutor, herido: un monstruo ha matado a Krilin y ha robado la Bola de Dragón y la lista de participantes del torneo.
Nuestro análisis
La final se cierra con una idea brillante: después de tanto poder, el título se decide por culpa de un coche. Es un desenlace casi cómico, y funciona precisamente porque ninguno de los dos pierde de verdad: Ten Shin Han gana el torneo, Goku se gana el respeto de su rival, y el apretón de manos ante el público sella el comienzo de una amistad.
Luego llega el golpe. La muerte de Krilin es uno de los momentos más impactantes de la primera serie, porque llega sin aviso, en plena celebración. El anime la construye con paciencia, entre el presentimiento de Goku y la cena que nadie toca, y cambia para siempre el registro de Dragon Ball: a partir de aquí lo que está en juego es la vida. En el episodio siguiente se descubrirá que detrás del asesinato está Piccolo Daimaō.
Curiosidades
- El episodio adapta el capítulo 133 desde la octava página y el capítulo 134 del manga. En Japón obtuvo un 19,1% de cuota de pantalla.
- En el manga el grupo sigue en el recinto del torneo cuando oye el grito de Krilin; la cena, el presentimiento de Goku y la visión son añadidos del anime.
- Tampoco están en el manga el público llevando a hombros a los finalistas ni el apretón de manos.
- Es la primera vez que la serie muestra muerto a uno de sus protagonistas. Krilin volverá a morir más adelante.
¿Sabías que…? En la división estadounidense de Funimation, este episodio cierra la "Tien Shinhan Saga": dieciocho episodios, del 84 al 101.
