
El episodio 69 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 28 de noviembre de 1990, es el primer duelo de verdad entre Goku y el capitán Ginyu, el más fuerte de las Fuerzas Especiales. Vegeta se escabulle, Gohan y Krilin van a por el radar y Goku se queda solo ante un rival que, detrás de tanta pose ridícula, sabe pelear de verdad.
Resumen
Antes de que lleguen los enemigos, el grupo discute qué hacer con las bolas: Vegeta quiere la inmortalidad y los demás, resucitar a sus amigos. Entonces se acercan dos grandes energías. Goku manda a Gohan y a Krilin a buscar a Bulma para recuperar el radar, imprescindible para encontrar las bolas escondidas junto a la nave de Freezer.
Ginyu llega acompañado de Jeice. Vegeta finge ponerse del lado de Goku, pero al primer ataque del capitán se marcha, convencido de haber tenido una idea genial: aprovechar el combate para hacerse con las bolas. Goku se queda luchando solo.
El combate se pone serio enseguida. Intercambian golpes durísimos, Ginyu recurre a algún truco para tomar ventaja y descubre, casi con sorpresa, lo divertida que puede ser una pelea de verdad. A mitad del duelo se detiene para presentarse como es debido, con pose incluida. A Goku le parece una pérdida de tiempo y la imita mal, lo que enfurece todavía más al capitán.
Mientras tanto, Bulma, en su escondite, trabaja en un aparato que un terremoto le hace pedazos. El radar se enciende y muestra las siete bolas juntas en un mismo punto, así que decide ir hacia allí con la esperanza de aprovechar el trabajo ajeno y volver a la Tierra.
En el campo de batalla, Jeice no se contiene y ataca a Goku por la espalda, lo que permite a Ginyu inmovilizarlo. Pero el capitán no quiere ganar así: lo suelta y dispara contra Jeice para castigar su intromisión. Después le exige a Goku que deje de esconderse y muestre su verdadero poder. Goku acepta y, con el Kaioken, empieza a aumentar su energía poco a poco mientras los scouters marcan cifras que ninguno de los dos villanos había imaginado.
Nuestro análisis
Ginyu es un villano distinto a todos los anteriores. Es vanidoso y teatral, pero tiene un código: castiga a un subordinado por ayudarle porque quiere un duelo limpio. Eso lo acerca a Goku más de lo que ambos admitirían y da a su enfrentamiento un aire casi deportivo antes del giro que está por llegar.
También es uno de los episodios en que el anime más estira el manga. El combate entre Goku y Ginyu, que Toriyama resuelve en pocas páginas, ocupa aquí casi todo el capítulo. Son exclusivos del anime las serpientes marinas que se agachan al paso de Vegeta, la decisión de Bulma de salir de su escondite (en el manga no se mueve hasta que la trasladan a la Tierra) y el disparo de Ginyu contra Jeice. El ritmo se resiente, pero la escena final, con la energía de Goku creciendo sin parar, compensa la espera.
Que Vegeta deje tirado a Goku, en cambio, encaja perfectamente con el personaje: para él la alianza es solo una herramienta y las bolas valen más que cualquier compañero.
Curiosidades
- Guion de Aya Matsui, dirección de Minoru Okazaki y dirección de animación de Mitsuo Shindō. Adapta el capítulo 284, con un 24,5% de cuota de pantalla.
- Las serpientes marinas añadidas por el anime tienen antenas como los namekianos y recuerdan un poco a Porunga y a Shenlong.
- En Hispanoamérica se tituló «¡Ya viste el verdadero poder de Gokū!».
¿Sabías que…? En el manga Bulma no abandona su grieta hasta que la teletransportan a la Tierra: todas sus andanzas por Namek en esta parte de la serie son un añadido del anime.
