Dragon Ball Z episodio 67: Gokū toma contacto

Dragon Ball Z episodio 67: Jeice y Burter atacan juntos a Goku, pero no consiguen ni rozarlo. El Saiyan desvía sus golpes con una mano y oculta su poder a los scouters.

Actualizado el 19 de octubre de 2026Lectura: 3 min

El episodio 67 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 14 de noviembre de 1990, enfrenta a Goku con los dos últimos soldados rasos de las Fuerzas Especiales Ginyu: Jeice, el guerrero de piel roja, y Burter, el gigante azul que presume de ser el más rápido del universo. El resultado es una humillación en toda regla y la confirmación de que el Saiyan se ha convertido en algo nuevo.

Resumen

Recoome está en el suelo y Jeice y Burter no se lo creen: tiene que haber sido un golpe de suerte, porque los scouters siguen marcando 5.000. Goku les propone que se marchen, pero los dos atacan a la vez. No lo tocan ni una sola vez: Goku lo esquiva todo con una facilidad exasperante. Jeice lo reta a golpearle y Goku le complace con un puñetazo en la cara; cuando Jeice protesta por el golpe a traición, él responde con toda inocencia que creía que estaban listos. Burter descubre por fin el truco: Goku eleva su poder durante un instante, lo justo para golpear, y los scouters no llegan a registrarlo.

Mientras tanto, Freezer vuela hacia la casa de Gurú soñando con la inmortalidad, y en su nave el capitán Ginyu, que se ha quedado vigilando las bolas, somete a algunos soldados a una prueba para encontrar nuevos miembros para el comando. La prueba de acceso, por supuesto, es una pose.

En el campo de batalla, Vegeta no da crédito a lo mucho que ha crecido Goku desde su combate en la Tierra. Jeice y Burter se lo juegan todo a un ataque combinado, un torbellino de energía violeta, pero Goku lo disipa con un simple grito. Una ráfaga perdida alcanza la cueva donde se esconde Bulma, que se pone hecha una furia.

Los dos cambian de táctica: Jeice lanzará su Crusher Ball y Burter atacará a Goku mientras lo esquiva. Pero Goku no lo esquiva. Rechaza la bola de fuego con una mano, como si fuera un balón de playa, y la devuelve hacia Burter, que la evita por los pelos. Furioso, el gigante azul se lanza al ataque, pero Goku desaparece y reaparece a su espalda, dejando sin palabras al más rápido del universo.

Nuestro análisis

Tras la victoria de un solo golpe sobre Recoome, la serie podría haber saltado directamente a Ginyu. En cambio, se toma un episodio entero para mostrar al nuevo Goku desde todos los ángulos: velocidad, control del ki, técnica. El detalle más inteligente es el del scouter. Durante toda la saga, las cifras han marcado la jerarquía; aquí Goku las vuelve inútiles con solo decidir cuándo mostrar su fuerza, un primer aviso de que la serie pronto dejará atrás el culto al nivel de poder.

También hay mucho humor, y no solo por parte de los Ginyu. Goku disculpándose por golpear a Jeice porque creía que estaban preparados es el personaje en estado puro: amable de verdad y, justamente por eso, demoledor para el orgullo de sus rivales.

Buena parte del episodio es material del anime. El torbellino violeta, la ráfaga que alcanza a Bulma, el vuelo de Freezer soñando con la inmortalidad y las pruebas de Ginyu son añadidos, igual que los ataques que parecen atravesar a Goku mientras él, en realidad, se aparta a toda velocidad.

Curiosidades

  • Adapta el capítulo 281, con un 25,7% de cuota de pantalla.
  • Lo dirigió Daisuke Nishio, director general de la serie en esta etapa, con Masayuki Uchiyama en la dirección de animación.
  • En Hispanoamérica se tituló «¡Yiz y Boter atacan a Gokū!».
  • El primer doblaje estadounidense, de Ocean y Saban, fusionó este episodio con el 66 y se detuvo a mitad; desde el siguiente tomó el relevo el reparto propio de Funimation.

¿Sabías que…? Las «bolas de luz roja y azul» del título japonés aluden a los colores de Jeice y Burter, que en el anime se hacen llamar Magma Rojo y Huracán Azul.

Personajes