
El episodio 56 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 1 de agosto de 1990, es el del gran golpe: Vegeta vacía la sala del trono de Freezer y desaparece con sus cinco Bolas de Dragón. El título japonés lo resume bien: los planes del tirano saltan en pedazos. Pero la búsqueda se complica, porque los terrícolas también tienen dos bolas.
Resumen
Zarbón recorre el cielo de Namek, convencido de que Vegeta ha huido. En realidad el príncipe sigue en la nave, ante las bolas sin vigilancia. Atrae la atención de los dos con una explosión que revienta el techo y lanza las llamas contra Zarbón, y después arroja las cinco bolas por la abertura, midiendo la fuerza para que caigan juntas y lejos de la base. Cuando Freezer y Zarbón llegan a la sala del trono, las bolas ya no están. Vegeta, escondido tras una montaña, se aleja nadando bajo el agua para no ser visto en vuelo.
Freezer no quiere más excusas: Zarbón tiene una hora para traer de vuelta a Vegeta y las bolas, o sufrirá las consecuencias. Mientras tanto Gohan, guiado por el radar, llega a la aldea masacrada por Vegeta. Ante los cuerpos de los namekianos, niños incluidos, siente pena y rabia; los entierra prometiendo devolverles la vida, y después se zambulle en el lago y recupera la bola escondida.
Vegeta encuentra sus cinco bolas y celebra: contando la del lago, cree tener seis. Entonces percibe una energía cercana. Es Krilin, que vuela hacia la cueva con la bola de Gurú, tan eufórico por su nuevo poder que no se da cuenta de que lo siguen. Vegeta va tras él, y Zarbón, que buscaba precisamente al Saiyan, ve primero a Krilin y luego a su perseguidor, y se suma a la carrera.
En el espacio, la nave de Goku atraviesa una tormenta magnética y el generador de gravedad se vuelve loco, disparándose a cien veces la terrestre. Goku queda clavado al suelo mientras el doctor Brief, por vídeo, le aconseja aguantar hasta que pase la tormenta. En la cueva, Krilin aterriza junto a Bulma, que se asombra del tamaño de las bolas de Namek. Pero enseguida aparece Vegeta, que exige la bola amenazando con hacer daño a Bulma. Un instante después aterriza Zarbón con una pirueta elegante, y Bulma, sin saber quién es, se enamora al momento del apuesto guerrero, convencida de que ha venido a rescatarla.
Nuestro análisis
Es un episodio construido como una cadena de persecuciones: todos persiguen a alguien y el espectador siempre sabe más que ellos. Vegeta cree tener casi todas las bolas y no sabe que Gohan acaba de vaciar su escondite; Zarbón cree perseguir a un fugitivo y no sabe que corre hacia su final. La dirección saca buen partido de esa ironía.
La escena de Gohan en la aldea es un añadido del anime, y de los mejores: sin combates, muestra el coste humano de la carrera por las bolas y recuerda que el hijo de Goku todavía es un niño que llora ante los muertos. El flechazo de Bulma por Zarbón, en cambio, es pura comedia, aunque visto con perspectiva resulta irónico, sabiendo con quién se casará años después.
Curiosidades
- Guion de Katsuyuki Sumisawa, dirección de Yoshihiro Ueda y dirección de animación de Yukio Ebisawa, con un 17,2% de cuota de pantalla.
- Adapta el capítulo 266 y las nueve primeras páginas del 267. En Hispanoamérica se tituló «El complot de Freezer se ha desvanecido».
- El entierro de los namekianos por parte de Gohan y la tormenta magnética que descontrola la gravedad de la nave de Goku son añadidos del anime.
- La criatura pegada a la bola que Gohan saca del lago se parece a los moluscos que lo atraparon a él y a Krilin en el falso Namek.
¿Sabías que…? En el doblaje inglés de Funimation el episodio se titula Zarbon's Mission, «la misión de Zarbón»: la hora de plazo que le da Freezer.
