
El episodio 54 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 4 de julio de 1990, es el de Gurú: el anciano de Namek pone a prueba a Krilin, le confía una Bola de Dragón y despierta su potencial. Al otro lado del planeta, Freezer pierde la paciencia y pide refuerzos.
Resumen
En su casa sobre la roca, Gurú explica que para los namekianos las bolas simbolizan la sabiduría, mientras que para Freezer solo son un instrumento de su codicia. Krilin cuenta que ha venido para resucitar a sus amigos y que las bolas de la Tierra las creó Kami-sama, un namekiano. El anciano le pone la mano en la cabeza y lee sus recuerdos: así descubre que Kami, para convertirse en el guardián de la Tierra, expulsó de sí el mal y dio vida al malvado Piccolo Daimaō, con lo que su poder quedó dividido. Convencido de que el corazón de Krilin es puro, le entrega la bola que custodia y le advierte de que le quedan pocos días: si muere antes de que se pida el deseo, las bolas desaparecerán con él. Después vuelve a tocarle la cabeza y despierta el poder que dormía en su interior. Krilin, asombrado, decide volver a buscar a Gohan para que reciba el mismo regalo.
Mientras tanto Orlen, un soldado de Freezer, descubre la aldea arrasada por Vegeta. Un namekiano moribundo le dice que fue un Saiyan quien se llevó la bola, y Orlen lo remata sin piedad. En la nave, Zarbón informa de que ha vencido a Vegeta y lo ha visto hundirse en un lago, pero sin comprobar si estaba muerto. Freezer lo reprende: el Saiyan podría haber escondido una bola. Cuando Orlen llega a informar, el tirano lo fulmina con un rayo de los ojos por haber matado al único testigo y advierte a Zarbón de que castigará igual cualquier descuido. Luego ordena a Appule que convoque a las Fuerzas Especiales Ginyu, con scouters, en un plazo de cinco días.
Zarbón no entiende por qué hace falta ese grupo. Freezer explica que destruyó el planeta de los Saiyan porque algún día se convertirían en una amenaza, y que los hechos empiezan a darle la razón. A solas, piensa que sería un problema que uno de ellos se convirtiera en Super Saiyan; la escena funde con Goku dormido en su nave. Zarbón encuentra a Vegeta inconsciente, se lo lleva y lo mete en la cápsula de recuperación para interrogarlo. En la cueva, Gohan ve en el radar de Bulma la bola escondida por Vegeta y sale a buscarla.
Nuestro análisis
Es un episodio de transición, pero lleno de semillas. Gurú es una figura nueva en la serie: ni guerrero ni maestro, sino un patriarca moribundo que juzga a las personas leyendo sus recuerdos. El aumento de poder de Krilin es una idea sencilla y potente, porque por fin le da al pequeño terrícola la oportunidad de pintar algo en un planeta donde todos lo superan.
Freezer, por su parte, resulta más inquietante en cada escena. La ejecución de Orlen es un añadido del anime para mostrar lo poco que valen sus subordinados. Pero la frase que de verdad importa es la del Super Saiyan, murmurada para sí y montada junto a Goku dormido: en japonés es el primer presagio claro de cómo terminará la saga.
Curiosidades
- Guion de Keiji Terui, dirección de Minoru Okazaki y dirección de animación de Tomekichi Takeuchi, con un 18,9% de cuota de pantalla.
- Adapta partes de los capítulos 264 y 265, montadas en un orden distinto al del manga.
- Los flashbacks de la llegada de Kami a la Tierra y de su separación de Piccolo Daimaō son un añadido del anime.
- Orlen no existe en el manga: allí es Appule quien descubre la aldea destruida, y Freezer no lo mata.
- En Hispanoamérica se tituló «¡Hay que proteger al planeta de la esperanza! Krilin incrementa su poder».
¿Sabías que…? Como Dende contó poco antes, él es el hijo número 108 de Gurú, que repobló Namek él solo tras la catástrofe que casi extinguió a su pueblo.
