
El episodio 21 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 27 de septiembre de 1989, cierra el entrenamiento en el planeta de Kaito y pone en marcha la cuenta atrás. Shenlong devuelve la vida a Goku, pero su maestro se da cuenta demasiado tarde de un error de cálculo: el viaje de vuelta por el Camino de la Serpiente lleva su tiempo. Y al día siguiente aterrizan los Saiyan.
Resumen
Es el último día de entrenamiento. Goku ya atrapa a Bubbles y golpea a Gregory en un instante, y delante de Kaito pone a prueba las dos técnicas que ha aprendido: el Kaioken, que multiplica durante unos momentos su fuerza y su velocidad, y la Genkidama, una esfera formada con la energía que le prestan todos los seres vivos de su alrededor.
Ha llegado la hora de volver. A través de Kaito, Goku habla por telepatía con el Maestro Roshi y le pide que invoque a Shenlong para resucitarlo. En Kame House, Roshi, Bulma, Oolong y Puar llaman al dragón. Oolong intenta pedir que los Saiyan sean derrotados, pero Shenlong explica que no puede: esos enemigos son más fuertes que Kami-sama, su creador, y ningún deseo puede superar el poder de quien lo creó. Así que el deseo es el previsto: Goku vuelve a la vida y el halo de su cabeza desaparece.
Kaito le regala un uniforme nuevo. Goku se alegra de ver en el pecho el símbolo de la escuela de la Tortuga, hasta que descubre el de Kaito en la espalda. Justo al despedirse, el dios del Norte se da cuenta de que no ha calculado el tiempo necesario para recorrer de nuevo el Camino de la Serpiente: Goku llegará por lo menos un día después que los Saiyan. El joven sale a toda prisa.
A la mañana siguiente, a las 11:43, dos cápsulas espaciales se estrellan en el centro de una ciudad. Entre la multitud de curiosos que se acerca a los cráteres salen Vegeta y Nappa. En todo el mundo, los guerreros de la Tierra perciben su presencia.
Nuestro análisis
El episodio funciona como una bisagra. La primera mitad cierra el paréntesis del más allá con un repaso de los progresos de Goku que incluye incluso animación nueva de su entrenamiento con el Kaioken, algo poco habitual en Dragon Ball Z. La segunda abre la batalla más esperada de la saga.
La escena de Shenlong fija una regla que pesa en toda la serie: el dragón no puede hacer nada que supere la fuerza de su creador. Por eso la Tierra no puede limitarse a pedir que los Saiyan desaparezcan, y es un límite que volverá cuando entren en escena otras Bolas de Dragón y otros dragones. Toriyama cierra así un atajo narrativo que habría arruinado la tensión.
El despiste de Kaito, en cambio, es un recurso elegante. Goku está listo, pero lejos: durante varios episodios el espectador sabe que viene y lo ve correr mientras sus amigos luchan sin él. Buena parte del suspense de los capítulos siguientes nace aquí.
En el anime la llegada de los Saiyan es además más larga que en el manga: la niña que le pide a su padre ir a comer y los transeúntes asombrados ante las cápsulas son añadidos de Toei que hacen todavía más cruel lo que ocurre justo después.
Curiosidades
- Junto al váter de Kame House cuelga un calendario de 1989, el año en que se emitió el episodio.
- Es el primer episodio que usa música de la primera película de Dragon Ball Z, Dead Zone (1989), y aquel en que se corrigen los colores de la ropa de Vegeta y Nappa respecto a sus primeras apariciones.
- Adapta el capítulo 212 y el comienzo del 213, con un 18,6% de cuota de pantalla en Japón. En Hispanoamérica se tituló «¡Sal de ahí Shenlong! Los Saiyajin han llegado a la Tierra».
¿Sabías que…? Shenlong no dice que no pueda matar: dice que no puede conceder un deseo que supere el poder de Kami-sama. Vegeta y Nappa sencillamente están fuera de su alcance.
Personajes
- Goku
- Kaito, Bubbles y Gregory
- Maestro Roshi, Bulma, Oolong y Puar
- Shenlong
- Vegeta y Nappa
