
El episodio 188 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 2 de junio de 1993, es uno de los más importantes de toda la serie: Goku muere por segunda vez, y esta vez porque lo elige. Para detener a Cell, que se está hinchando para estallar y destruir la Tierra, lo lleva con la Teletransportación al planeta de Kaito. El título original, «¡Adiós a todos! La última Teletransportación de Goku», es su despedida.
Resumen
Tras escupir a C-18, Cell vuelve a su forma anterior, la que usó contra Vegeta, e intenta en vano recuperar a la androide. Ya no tiene ninguna posibilidad contra Gohan, que lo humilla mientras Goku le grita que acabe con él.
Entonces Cell juega su última carta. Su cuerpo se infla como un globo: ha activado su autodestrucción, y con la energía que lleva dentro borrará el planeta entero. Empieza la cuenta atrás: un minuto, cuarenta y cinco segundos... Gohan recuerda las advertencias de su padre, comprende que todo es culpa suya y cae de rodillas.
Goku se vuelve hacia sus amigos y sonríe: solo hay una forma de salvar la Tierra. Se despide de todos con un «bye bye» y se teletransporta junto a Cell. Antes de desaparecer le dice a Gohan que lo ha hecho muy bien, le pide perdón y le dice adiós. En el planeta de Kaito, el dios, Bubbles y Gregory ven aparecer al Saiyan con una bomba viviente. Goku pide disculpas a su viejo maestro y Cell estalla en un destello blanco.
En el campo de batalla nadie percibe ya la energía de Goku. Gohan llama a gritos a su padre. Krilin consuela a Gohan: sin su fuerza el mundo ya habría desaparecido, y Goku se fue con el rostro sereno, orgulloso de él. Luego recoge a C-18, todavía inconsciente, y la protege de Vegeta, que quiere eliminarla.
En el más allá, Goku, Kaito, Bubbles y Gregory recorren el Camino de la Serpiente con la aureola sobre la cabeza. Kaito está furioso, pero Goku se da cuenta de algo: el espíritu de Cell no aparece por ninguna parte. En el lugar de los Cell Games se levanta una nube de humo y descargas eléctricas, de la que sale un rayo que alcanza a Trunks en el pecho. Después aparece Cell, de nuevo perfecto.
Nuestro análisis
El sacrificio de Goku es el momento en que Dragon Ball Z deja de ser la historia del guerrero más fuerte y se convierte en la historia de un padre. Goku no gana: repara un error que ni siquiera es suyo, sino de su hijo, y lo hace con una sonrisa, sin discursos. La Teletransportación, la técnica aprendida en el planeta Yardrat y usada hasta ahora para huidas y desplazamientos, se convierte en el gesto con el que se aparta del tablero.
El detalle más fuerte es la despedida. En el manga Goku se limita a decir adiós a todos; el anime le hace dirigir sus últimas palabras directamente a Gohan, y funciona, porque convierte la escena en un relevo. El niño que se equivocó por exceso de confianza recibe un «lo has hecho muy bien» en lugar de un reproche. El peso de esa culpa lo acompañará, y lo hará crecer.
La rabia cómica de Kaito rebaja la tensión al estilo de la serie, pero el golpe final, Cell que regresa y alcanza a Trunks sin aviso, recuerda que el precio del error de Gohan aún no se ha pagado del todo.
Curiosidades
- Adapta las últimas páginas del capítulo 411, el 412 y las ocho primeras páginas del 413. Guion de Hiroshi Toda, dirección de Masahiro Hosoda y dirección de animación de Yūji Hakamada, con un 21,4% de cuota de pantalla.
- Es la segunda muerte de Goku, tras la del episodio 5 contra Raditz. Gregory, el saltamontes de Kaito, no existe en el manga.
- En Hispanoamérica se tituló «Adiós a todos».
¿Sabías que…? En la versión japonesa Goku se despide de sus amigos en inglés: su «bye bye» es el que da título al episodio.
Personajes
- Goku, Gohan y Cell
- Piccolo, Vegeta, Trunks y Krilin
- Ten Shin Han, Yamcha y C-18
- Kaito, Bubbles y Gregory
- Maestro Roshi y Bulma
- Mr. Satán y el locutor de televisión
