
El episodio 187 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 26 de mayo de 1993, es aquel en el que Cell pierde su perfección en el sentido más literal. Gohan lo domina, rechaza su Kame Hame Ha más potente y, con una patada en el estómago, le hace regurgitar a C-18. Pero también es el episodio en el que el chico decide no cerrar la pelea, una elección que pagará muy cara.
Resumen
Herido y furioso, Cell no consigue tocar a Gohan y prueba las técnicas robadas a los demás guerreros: lanza los discos del Kienzan, que Gohan atrapa al vuelo ante un Krilin atónito, luego un Makankosappo que el chico desvía sin esfuerzo y, por último, una ráfaga de disparos de energía que Gohan ni siquiera esquiva.
Cerca de allí, Mr. Satán anuncia que convertirá a Gohan en su alumno número uno: según él, su estilo todavía es tosco y mejoraría bajo su tutela.
El monstruo se eleva y prepara un Kame Hame Ha a máxima potencia: si Gohan lo esquiva, la Tierra estallará; si lo recibe, morirá. Gohan no hace ni una cosa ni la otra y responde con un Kame Hame Ha propio. El choque de las dos ondas sacude el valle, hasta que el ataque del chico se impone y lanza a Cell hacia el cielo. El monstruo sobrevive, pero sin un brazo y sin piernas. Por primera vez desde que es Super Saiyan 2, Gohan sonríe.
Goku recuerda el entrenamiento en la Habitación del Espíritu y el Tiempo: tras un combate agotador, Gohan, ya en estado normal, se levantó envuelto en un aura dorada y descargas eléctricas, con un poder que asustó incluso a su padre, antes de desplomarse.
Piccolo advierte que Cell puede regenerarse y Goku le grita a su hijo que acabe con él. Gohan se niega: quiere que el monstruo sufra más. Cell reconstruye su cuerpo y, ciego de ira, hincha sus músculos hasta volverse enorme, olvidando que es el mismo error que le había echado en cara a Trunks. Más lento, no consigue tocar al chico, que le clava una patada en el estómago. Cell se tambalea, se dobla y de su boca sale C-18, intacta e inconsciente. Sin ella, ¿qué quedará de su forma perfecta?
Nuestro análisis
Es el punto más alto del dominio de Gohan y, a la vez, el inicio de su caída. El Kame Hame Ha que rechaza el de Cell es pura satisfacción: el hijo usa de verdad por primera vez la técnica de su padre para salvar el planeta. Luego llega esa sonrisa, y todo cambia de tono.
La arrogancia de Gohan es el corazón de la saga, y la historia la muestra sin excusas. El chico ha visto morir a C-16 y caer a sus amigos, y la rabia que lo transformó no se apaga: se convierte en deseo de venganza, de hacer pagar. Goku, que lo apostó todo por su hijo, grita en vano. Es una dinámica que hace a Gohan más humano que muchos héroes invencibles, y por eso su victoria final tendrá un precio.
El flashback del entrenamiento es un añadido del anime, y de los mejores: enseña que el poder oculto de Gohan ya había aflorado un instante y da sentido a la confianza de Goku.
Curiosidades
- Adapta el capítulo 410 y las diez primeras páginas del 411. Guion de Katsuyuki Sumisawa, dirección de Kazuhito Kikuchi y dirección de animación de Masahiro Shimanuki, con un 20,1% de cuota de pantalla.
- Es la primera vez que Gohan usa el Kame Hame Ha. En el manga Cell regurgita a C-18 tras una patada en la cabeza; en el anime son dos patadas, la última en el estómago.
- El título de España, que no tiene relación con lo que ocurre, repite el del episodio 174. En Hispanoamérica se tituló «La transformación de Cell».
¿Sabías que…? Las versiones estadounidenses editadas eliminaron la escena en la que Cell vomita a C-18: en su lugar se veía a Gohan sonriendo mientras se oía el grito del monstruo.
