
El episodio 176 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 3 de marzo de 1993, abre los Cell Games con un número cómico. Antes de que Goku pueda subir al ring, le toca a Mr. Satán y a su «escuadra»: dos alumnos llamativos y una mánager que llegan en helicóptero. Contra Cell duran unos segundos, y el campeón del mundo no lo hace mejor.
Resumen
Empieza el torneo. Cell deja que los aspirantes decidan el orden y Mr. Satán da un paso al frente. Goku le grita que va a hacer que lo maten, pero el reportero y el público que sigue el directo lo toman por un ignorante. En su castillo, el Rey del Mundo cree reconocer en el luchador rubio al niño que lo salvó de Piccolo Daimaō, aunque los ojos y el pelo no encajan. A quien sí reconoce es a Piccolo, al que confunde con su padre. Krilin, práctico, propone dejar que Satán pelee: si muere, las Bolas de Dragón podrán revivirlo.
Satán está a punto de quitarse la capa cuando aterriza un helicóptero rosa. De él bajan sus alumnos Caroni y Piroshki, con su mánager Pizza, decididos a luchar en lugar de su maestro. Satán acepta encantado. Caroni se luce cortando en el aire un ramo de rosas y luego se lanza contra Cell: al monstruo le basta con liberar un poco de energía para mandarlo al cielo y hacerlo caer fuera del ring. Satán y Pizza explican que ha saltado demasiado.
Le toca a Piroshki, presentado como un gigante con la fuerza de diez elefantes. Tras una extraña demostración de fuerza, carga con la cabeza gacha, pero se detiene a pocos pasos del objetivo, como ante un muro invisible, y sale despedido del ring. Cell no ha dejado de mirar a Goku ni un instante. Satán acusa al ring de estar trucado; Krilin intenta explicar que ha sido la energía de Cell, pero nadie lo escucha.
Por fin entra en escena el campeón. Satán apila quince tejas y rompe catorce de un golpe, para delirio del público y desconcierto incluso de Cell. Después ataca con su Dynamite Kick y una lluvia de puñetazos y patadas que su rival apenas nota. Un solo golpe lo estampa contra una montaña. El mundo se queda helado. Piccolo observa que Satán ha sobrevivido solo porque Cell no lo consideró digno de morir. El monstruo declara que ahora empieza de verdad el torneo y Goku sube al ring.
Nuestro análisis
Es el capítulo más abiertamente cómico de la saga, y funciona porque la tensión está por las nubes. Toei monta un auténtico número de circo: rosas cortadas al vuelo, trozos de vestuario devorados, tejas rotas a falta de una, todo delante de un monstruo que no se digna a mirar. La quietud de Cell, con los ojos clavados en Goku, es el mejor chiste.
Caroni, Piroshki y Pizza no existen en el manga, donde Mr. Satán se enfrenta a Cell solo: son un añadido del anime para alargar el debut del campeón. El resultado es un relleno que funciona, porque amplifica un tema muy de Toriyama: el público cree en los números de feria y no ve la fuerza real que tiene delante.
El detalle del Rey del Mundo que casi reconoce a Goku es un buen guiño para quien sigue la serie desde el principio, y recuerda cuánto ha recorrido el protagonista desde el primer Dragon Ball.
Curiosidades
- Adapta la primera parte del capítulo 396. Guion de Sumio Uetake, dirección de Hiroki Shibata y dirección de animación de Yukio Ebisawa, con un 23,0% de cuota de pantalla.
- Es uno de los pocos episodios de Z en los que ningún personaje vuela.
- En Hispanoamérica se tituló «El ejército de Mr. Satán».
