
El episodio 157 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 16 de septiembre de 1992, es a la vez el triunfo y la trampa de Vegeta. Recién salido de la Habitación del Espíritu y el Tiempo, el príncipe de los Saiyan domina a Cell con una facilidad casi insultante, y justo por eso empieza a pensar que un rival tan débil no merece la pena. El título original, «Orgullo peligroso», ya avisa de cómo acabará todo.
Resumen
Cell, en su forma semiperfecta, no entiende de dónde ha sacado Vegeta tanto poder y lo acusa de ir de farol. El Saiyan le responde con burlas y llega a darle la espalda para ponérselo más fácil. Furioso, Cell se aparta y lo alcanza con un Galick Ho, una técnica que posee gracias a las células del propio Vegeta: cuando se disipa el humo, el príncipe está intacto.
A lo lejos, C-16 y C-18 siguen el combate escondidos en una isla. Krilin, que lleva encima el mando a distancia de Bulma para desactivar a los androides, ya no encuentra a C-18 y teme que haya sido absorbida. En el templo de Kami-sama, Piccolo advierte de que no se puede confiar en Vegeta, mientras Bulma sufre por él y por Trunks.
En la Habitación del Espíritu y el Tiempo, Gohan despierta de un sueño en el que casi se transformaba en Super Saiyan y encuentra a su padre en mitad de la nieve, frente a enormes muros de hielo. Goku los pulveriza con un Kame Hame Ha, se queda atrapado en el hielo y solo se libera transformándose. Gohan le dice que se siente preparado y empieza el entrenamiento de verdad.
En la isla, Cell intenta atacar a Vegeta por la espalda, pero este lo agarra y lo lanza lejos. La pelea continúa incluso bajo el agua, y el monstruo trata de absorber al Saiyan con la cola, pero Vegeta se la atrapa bajo el brazo y lo aparta de un codazo. Ya en la superficie, el príncipe le explica que no tiene ninguna posibilidad: aunque lograra escapar de él, Trunks, casi tan fuerte como su padre, acabaría el trabajo. Acorralado, Cell recurre a la única carta que le queda: si pudiera absorber a C-18 y volverse perfecto, jura, nadie podría vencerle. Así descubre Krilin que la androide sigue viva. Por ahora, Vegeta despacha la propuesta como una rabieta infantil, pero Trunks lo mira con inquietud.
Nuestro análisis
Es el episodio en el que la saga de Cell cambia de rumbo sin que pase casi nada concreto. Vegeta gana cada intercambio y, sin embargo, aquí empieza a perder la partida: el combate deja de interesarle en cuanto comprende que es superior. Takao Koyama, guionista jefe de la serie, construye todo el capítulo sobre ese desequilibrio, con un Cell cada vez más humillado y un príncipe que se aburre.
El punto débil es el de siempre. Para cubrir las pocas páginas del capítulo 379, el anime estira la pelea con una secuencia submarina, el Galick Ho de Cell y escenas de Gohan y Goku en la Habitación. Algunos añadidos funcionan, como el sueño de Gohan, que prepara su transformación; otros, como Chaoz preocupado en Kame House, solo rellenan minutos. Lo que sí queda en la memoria es el grito final de Cell, rabioso y frustrado.
Curiosidades
- Adapta el capítulo 379 (páginas 1-7 y de la 11 al final, con cambios). Guion de Takao Koyama, dirección de Yoshihiro Ueda y dirección de animación de Tadayoshi Yamamuro, con un 18,7% de cuota de pantalla.
- En el manga, la famosa patada de Vegeta al estómago de Cell es distinta: el anime la sustituye por una serie de patadas de abajo arriba.
- El Galick Ho de Cell, la pelea bajo el agua, Goku congelado y Chaoz en Kame House son añadidos del anime.
- En el doblaje de España, donde Cell se llamaba Célula, el capítulo se tituló «La arrogancia de Vegeta»; en Hispanoamérica, «Un guerrero orgulloso».
¿Sabías que…? El grito de frustración de Cell al final del episodio se convirtió en un meme de internet, «Shoop Da Whoop», gracias a una recopilación de vídeos subida a YouTube en 2007.
Personajes
- Vegeta, Cell y Trunks
- Krilin, C-16 y C-18
- Piccolo y Bulma en el templo de Kami-sama
- Goku y Gohan en la Habitación del Espíritu y el Tiempo
- Chaoz en Kame House
