
El episodio 126 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 5 de febrero de 1992, es el día tan esperado: han pasado tres años desde el aviso de Trunks y los guerreros se reúnen en el lugar que señaló el joven del futuro. Pero al enemigo no se le siente, en sentido literal. Los androides del Dr. Gero no emiten energía, y cuando por fin se dejan ver ya han empezado a matar.
Resumen
La mañana del 12 de mayo, Goku, Gohan y Piccolo vuelan hacia la isla indicada por Trunks y por el camino se encuentran con Krilin. En un risco que domina la ciudad los esperan Yamcha y Ten Shin Han, que ha dejado a Chaoz en casa del Maestro Roshi porque el combate sería demasiado peligroso para él. La sorpresa es Bulma, que llega con un bebé en brazos. Gohan pregunta a Yamcha si el niño es suyo, él lo niega, y a Goku se le escapa que el padre es Vegeta y que el pequeño se llama Trunks, para asombro de todos y desconcierto de Bulma, que aún no se lo había contado a nadie. De Vegeta, sin embargo, ni rastro.
Son las nueve y media: quedan treinta minutos. La hora señalada pasa sin que nadie perciba nada. En cambio llega Yajirobe con una bolsa de semillas del ermitaño de parte de Karin: se niega a quedarse a luchar y se marcha en su aeronave, que estalla en pleno vuelo poco después. Gohan comprende que los androides no tienen energía y por eso no se pueden detectar. Goku lo envía a socorrer a Yajirobe, deja las semillas a Bulma y el grupo se separa para buscar a los enemigos por las calles.
Mientras tanto, dos figuras recorren la ciudad: un hombre corpulento de piel blanca y un anciano de bigote blanco, ambos con el emblema de la Patrulla Roja en la gorra. Quien los molesta, muere: un conductor que les reprocha estar en mitad de la calzada acaba estrangulado por C-20. Yamcha se cruza con ellos y, al ver el emblema, comprende demasiado tarde que los ha encontrado. C-20 lo agarra por la boca y empieza a absorberle la energía; un camión cisterna da un volantazo para esquivarlos y se estrella contra una gasolinera, provocando un incendio. Mientras Yamcha pide ayuda, el androide le atraviesa el pecho con la mano.
Nuestro análisis
El título japonés, «Asesinos sin presencia: ¿quiénes son los androides?», resume la mejor idea de la saga. Desde la saga de los Saiyan, los combates giran en torno a la capacidad de percibir la energía; ahora los enemigos son invisibles para los sentidos de los guerreros y pueden caminar entre la gente como cualquiera. Durante un episodio Dragon Ball Z se convierte casi en una novela de misterio, con los héroes recorriendo la ciudad sin saber qué cara tienen los asesinos.
El precio vuelve a pagarlo Yamcha, el primero en caer, igual que frente a los Saibaiman. Toriyama le reserva, eso sí, un papel útil: será él quien descubra el truco de la absorción de energía, clave en el resto del combate. Y el espectador aún no sabe que C-19 y C-20 no son los androides que describió Trunks, ni quién se esconde de verdad tras el rostro del anciano.
El anime retoca el manga en varios puntos: suaviza la muerte del conductor, que en papel pierde la cabeza; añade la explosión de la gasolinera, cuando en el manga los demás se alertan por el desplome de la energía de Yamcha; y corrige un despiste mostrando a Goku entregando las semillas a Bulma.
Curiosidades
- Adapta los capítulos 337 y 338. Guion de Hiroshi Toda, dirección de Mitsuo Hashimoto y supervisión de animación de Yukio Ebisawa, con un 25,5% de cuota de pantalla.
- Los guerreros estrenan vestuario: el uniforme de Goku, por ejemplo, pierde el kanji.
- Dos transeúntes llevan camisetas con la palabra «BIRD», guiño al Bird Studio de Akira Toriyama.
- En Hispanoamérica se tituló «¿Quiénes son los androides?». En el doblaje de Funimation abre la «Androids Saga».
