
El episodio 66 de Dragon Ball Super, emitido en Japón el 13 de noviembre de 2016 y titulado en España «¡Batalla definitiva! El milagroso poder del guerrero implacable», es el ajuste de cuentas con Zamasu fusionado. Vuelve Vegetto, por primera vez en Super Saiyan Blue, pero el golpe decisivo no es suyo: es de Trunks, que reúne la energía de los supervivientes y la convierte en una espada.
Resumen
El Kame Hame Ha de Goku resiste, retrocede y por fin atraviesa la esfera de energía de Zamasu. La explosión desfigura al dios: la mitad derecha de su cara y su brazo derecho quedan hinchados y amoratados. Goku ataca de cerca, Zamasu lo agarra de una pierna y él responde con el Kaioken, rompiendo el halo de su enemigo antes de desplomarse agotado. Las heridas, sin embargo, no se cierran, y Gowasu entiende por qué: el Zamasu del futuro era inmortal, Black no. La mitad mortal está desequilibrando a la inmortal.
Para aprovecharlo hace falta un ataque todavía más fuerte. Goku propone fusionarse con Vegeta usando los pendientes Potara del Kaioshin. Vegeta juró no volver a hacerlo, pero no hay alternativa. Goku se pregunta por qué contra Majin Boo la fusión se deshizo sola, y Gowasu explica que, para quien no es Kaioshin, el efecto dura una hora. Vegeta casi se alivia: solo tendrá que soportar ser Goku sesenta minutos. Nace Vegetto, que pasa a Super Saiyan Blue y se bautiza a sí mismo «Vegetto Blue».
Al principio Vegetto domina, luego Zamasu lo derriba; cuando el dios se acerca con su hoja de energía, Vegetto lo atraviesa con otra aún más larga. Zamasu ya no es inmortal, le dice, porque dentro de él hay una parte de Goku. Pero eso es justo lo que el dios quería: absorber a Goku, símbolo de los errores de los dioses, para expiar los pecados de los mortales. Zamasu llora, y su mitad derecha crece cada vez más monstruosa. Gowasu ve en esa forma deforme las contradicciones de su discípulo.
Bulma llega con la máquina del tiempo reparada, junto a Mai, Haru y Maki, que le devuelve a Trunks su espada rota. El chico crea una hoja de ki en lugar de la de acero y vuelve a la lucha. Vegetto, mientras tanto, lanza un Kame Hame Ha final; Zamasu sobrevive y, peor aún, la fusión se deshace mucho antes de la hora: demasiada energía consumida. Trunks se interpone y detiene la hoja del enemigo. Zamasu se burla de él, pero el chico responde que ayudarse unos a otros para sobrevivir es lo que significa ser humano. La energía de Yajirobe, de los niños y de los refugiados fluye hacia su espada, y se suman Goku y Vegeta. De un solo tajo, Trunks parte a Zamasu en dos.
Nuestro análisis
Es el episodio más espectacular de la saga y también el que mejor resume su tema. Vegetto Blue es el fan service prometido, y funciona, pero la serie tiene la inteligencia de no darle la victoria. El golpe final llega de Trunks y de la gente corriente, los mortales a los que Zamasu desprecia: la respuesta más clara a su filosofía.
La transformación monstruosa de Zamasu es una idea visual potente. El dios que quería purificar el mundo se vuelve grotesco justamente por haber incorporado lo que odia, y llora sin entender por qué. Es uno de los pocos momentos en que la serie intenta dar un alma trágica a su villano.
Curiosidades
- Guion de Atsuhiro Tomioka y dirección de Morio Hatano; 6,6% de cuota de pantalla.
- Vegetto no aparecía desde la batalla contra Majin Boo, y lleva todavía la misma ropa que entonces.
- La regla de la hora contradice lo que dijo el Kaioshin anciano en Dragon Ball Z, que la fusión con los Potara era permanente.
- En Hispanoamérica se tituló «¡La batalla llega a su fin! ¡El milagroso poder de los guerreros incansables!».
¿Sabías que…? La espada de Trunks, alimentada por la energía de todos, se basa en la misma idea que la Genkidama de Goku: en el episodio siguiente es el propio Goku quien hace la comparación.
Personajes
- Goku, Vegeta, Vegetto y Trunks del futuro
- Zamasu fusionado
- Gowasu y el Kaioshin
- Bulma, Mai del futuro, Haru, Maki y el Yajirobe del futuro
