
El episodio 58 de Dragon Ball Super, emitido en Japón el 11 de septiembre de 2016 y titulado en España «Zamas y Black. Se profundiza en el misterio de ambos», es un capítulo de investigación. Tras la derrota en el futuro, los protagonistas se lamen las heridas e intentan ordenar las pistas, mientras en el pasado Zamasu reúne la información que necesita. La teoría de Whis parece perfecta, pero deja un hueco justo en el punto clave.
Resumen
En el planeta de Zuno, Zamasu escucha la misma explicación que en su día oyó Bulma: las Super Bolas de Dragón son obra del dios dragón Zalama y están repartidas entre los universos 6 y 7. Impaciente, solo quiere saber cómo usarlas. Zuno le cuenta que el deseo debe pedirse en la lengua de los dioses, con un juego de palabras algo ridículo para invocar al dragón, y que tras el último uso hay que esperar lo que vive una cucaracha, más o menos un año. Amenazado, el sabelotodo revela también dónde están las bolas y todo lo que sabe de Son Goku.
En la Capsule Corporation, Bulma reanima a Goku, Vegeta y Trunks con semillas senzu y regaña a Goku por haberse dejado la bolsa en el baño. El relato del futuro la deja atónita: Zamasu es inmortal y Black tiene una forma nueva con un nombre que, a su juicio, es bastante desafortunado. Goku quiere volver enseguida, pero ¿cómo se vence a un enemigo al que no se puede herir? Su idea, hacerse inmortales comiendo semillas sin parar, choca con las reservas limitadas.
Llegan Bills, Whis y el Kaioshin con una noticia: Zuno le ha avisado de que Zamasu le preguntó por las Super Bolas de Dragón y por Goku. Whis construye entonces una teoría. Derrotado por Goku, Zamasu pudo usar las bolas para crear una copia del Saiyan y, un año después, para volverse inmortal; con un anillo del tiempo podría incluso saltarse la espera. Pero solo los Kaioshin pueden usar los anillos, y Zamasu sigue siendo aprendiz: la conclusión lógica es que matará a Gowasu para quedarse con el suyo. Queda un misterio, porque una copia de Goku debería tener el ki de Goku, no el de Zamasu.
En el futuro, Mai y Yajirobe se reúnen con los supervivientes, entre ellos los pequeños Haru y Maki, y ella pide a todos que no se rindan. En el presente, el Kaioshin lleva a Goku, Bills y Whis al Universo 10, mientras Vegeta se queda en la Tierra. Gowasu cuenta que Zamasu no está desde por la mañana y que sus dudas sobre los mortales parecen superadas. A Goku se le escapa que Zamasu está haciendo cosas terribles en el futuro, y Bills lo hace callar. Justo entonces entra el aprendiz con la bandeja: «He traído el té».
Nuestro análisis
Es un episodio hecho casi solo de diálogo y, aun así, se sostiene. La escena de Zuno funciona como comedia negra, y la de Whis como un pequeño misterio de salón, con el ángel en el papel de detective que expone la solución y luego admite que una pieza no encaja. Quien conozca la continuación sabe que esa pieza, el ki, es la clave de todo.
También se agradece la vuelta al futuro, con Mai sosteniendo la moral de los supervivientes. La serie le da por fin un papel adulto, lejos de la secundaria cómica que era en la banda de Pilaf.
Curiosidades
- Guion de Toshio Yoshitaka y dirección de Hideki Hiroshima; 6,4% de cuota de pantalla en Japón.
- El juego de palabras para invocar al dragón solo funciona en japonés: en lugar de chōdai («por favor») hay que decir chonmage, el moño de los samuráis.
- En Hispanoamérica se tituló «¡Zamas y Black! ¡El misterio de los dos aumenta!».
¿Sabías que…? Las Super Bolas de Dragón creadas por Zalama tienen el tamaño de un planeta; por eso flotaban en el cielo sobre la arena del torneo entre los universos 6 y 7, donde Zamasu las ve.
