
El episodio 31 de Dragon Ball Super, emitido en Japón el 14 de febrero de 2016, es un paréntesis cómico dedicado a Bulma y a Jaco. Mientras Goku y Vegeta entrenan, los dos viajan al planeta de Zuno, un ser que conoce la respuesta a cualquier pregunta, para saberlo todo sobre las Súper Bolas de Dragón.
Resumen
De camino a la Tierra, Jaco se desahoga disparando a los asteroides, furioso con Bulma por arruinarle el día libre. Uno de ellos, un cristal, resulta ser un monumento natural galáctico. Cuando le llaman del cuartel, el patrullero culpa a Burpman, un delincuente buscado por comer en restaurantes y largarse sin pagar, y promete atraparlo. En la Corporación Cápsula explica que llegar al centro del universo es imposible y que la Patrulla Galáctica solo opera en la Vía Láctea. Tampoco Goku logra localizar el ki de Kaioshin. Entonces Jaco se acuerda de Zuno, que vive cerca y lo sabe todo de verdad.
Durante el viaje, Jaco recuerda a una Bulma niña que ya pilotaba su nave y le dice que habría sido una gran agente. Ella responde que le basta con ser la mujer de Vegeta y la madre de Trunks. En casa de Zuno, sin embargo, la lista de espera es de siete años. La siguiente cita es precisamente la de Burpman, que toma como rehén a un sirviente. Jaco lo reduce en un instante y, como agradecimiento, los reciben enseguida.
El tributo que pide Zuno es un beso en la mejilla. Jaco, por ser hombre, solo tiene derecho a una pregunta y la gasta en avergonzar a Bulma. Ella consigue tres y desperdicia una protestando. La segunda es la buena: las Súper Bolas las creó el dios dragón Zalama, son esferas perfectas de 37.196,2204 kilómetros de diámetro y hay siete en total, repartidas entre los universos 6 y 7. El dragón se invoca con una frase en el idioma de los dioses, y tras el deseo las bolas vuelven a dispersarse. Con la tercera pregunta Bulma confirma el total, y se acabó. De vuelta en casa, Vegeta saca la conclusión: si Champa tiene seis, ha tenido que robar alguna en el Universo 7.
Nuestro análisis
Puro entretenimiento que, por una vez, pone a Bulma en el centro. Su relación con Jaco, hecha de bromas sobre la edad y viejas complicidades, funciona bien y le da profundidad: la Bulma que elige la familia antes que una carrera en el espacio es un retrato pequeño y sincero, no una frase de relleno.
Zuno es una creación muy al estilo de Toriyama, mitad oráculo y mitad funcionario, y su monólogo lleno de cifras inútiles es irresistible. No todos los chistes son de buen gusto, pero el episodio cumple: explica las reglas de las Súper Bolas y prepara la revelación sobre Champa.
Curiosidades
- Guion de King Ryū, dirección de Ryōta Nakamura, storyboard de Hiroyuki Kakudō y dirección de animación de Yūichi Karasawa, Francis Canēda y Noel Añonuevo.
- En Japón tuvo un 6,6% de audiencia.
- En japonés Burpman se llama Geppuman, de geppu, eructo.
- Según Zuno, Zalama creó las bolas en el año 41 del calendario divino y patentó al año siguiente las estrellas rojas que se ven desde cualquier ángulo.
- En Hispanoamérica se tituló «¡Vayamos con el Gran Zuno! ¡Preguntémosle en dónde están las Súper Esferas del Dragón!».
¿Sabías que…? Antes de marcharse, Jaco recibe de Bulma un cargamento de leche y queso, y descubrimos que sigue pensando cómo compensar el monumento destruido: una carta de disculpa, admite, no bastará.
