
El episodio 45 de Dragon Ball GT, emitido en Japón el 14 de mayo de 1997, es el de la gran fuga. En el infierno, Piccolo pone en marcha su plan para devolver a Goku a la Tierra, y para lograrlo acepta quedarse atrás. En la Tierra, mientras tanto, Super C-17 ya ha dejado fuera de combate a casi todos, y el Dr. Myu desvela su verdadero juego a costa de su socio.
Resumen
Goku se ha librado del hielo, pero sigue preso en el infierno. Piccolo tiene una idea: repetir lo que hicieron los dos C-17, es decir, abrir un portal haciendo chocar en el mismo instante dos ráfagas de energía lanzadas desde los dos mundos. Contacta por telepatía con Dende, que está en el templo sagrado, y le explica cómo hacerlo. Goku pregunta si es una especie de fusión; Piccolo responde que es una fusión de las mentes.
El problema es la sincronía: las ráfagas de los dos namekianos nunca coinciden. Goku, de nuevo hambriento, pide comida a los ogros y acaba delante de una sopa llena de calaveras bailarinas, mientras Enma Daio está a punto de perder los nervios con tantos fugitivos que devolver al infierno.
En la Tierra la pelea es de un solo color. Trunks, Goten y Oob siguen atacando, como Gohan antes que ellos, pero Super C-17 los tumba sin un rasguño. Vegeta se transforma en Super Saiyan y se lanza contra el androide con todo su orgullo, pero este le devuelve su propia energía. Cuando el Dr. Myu insinúa que Goku es más fuerte, el príncipe se levanta furioso y vuelve a caer.
En el infierno es el propio Goku quien desbloquea la situación: les propone a Piccolo y a Dende una cantinela para ir al compás. Piccolo acepta a regañadientes y funciona: el portal se abre. Goku quiere llevárselo, pero si Piccolo mueve un solo músculo, el paso se cierra. Goku promete devolverle el favor. Ya solo, Piccolo se ve rodeado por Nappa y tres antiguos oficiales de la Patrulla Roja, y decide hacer un poco de práctica de tiro.
En la Tierra, Pan, harta de mirar, toma como rehén al Dr. Gero y le ordena detener al androide. Super C-17 se para, pero luego apunta a Gero: el Dr. Myu revela que lo programó para obedecerle solo a él y le hace destruir a su colega. El androide apunta después a Vegeta, y justo entonces llega Goku, lo aparta de la trayectoria del disparo y se transforma en Super Saiyan.
Nuestro análisis
El episodio es, sobre todo, de Piccolo. Pocos episodios antes se había sacrificado junto con la Tierra al final de la saga de Baby; aquí vuelve a elegir quedarse atrás, sin dramas y tan gruñón como siempre. Es una despedida discreta que GT le concede casi a escondidas: hasta el final de la serie Piccolo se quedará en el infierno, y en el último episodio Goku pasará a despedirse de él allí mismo. El guionista Atsushi Maekawa explicó que Piccolo quedó en segundo plano porque estaba ligado a Gohan más que a Goku, y la serie eligió centrarse en Goku y Vegeta.
Maekawa reconoció además que soñaba con un episodio entero sobre Gohan, el investigador que recupera su viejo traje de lucha para volver a pelear. En pantalla, ese regreso llega sin preparación alguna, y se nota.
El giro del Dr. Gero funciona: ver al creador de los androides destruido por segunda vez por su propia criatura es una ironía que los fans veteranos captan al instante, y la traición del Dr. Myu prepara su propio final. Queda la pregunta que se hacen muchos espectadores: ¿por qué Goku, en Super Saiyan 4, no intenta salir solo del infierno con la teletransportación?
Curiosidades
- Guion de Atsushi Maekawa, dirección de Hidehiko Kadota y dirección de animación de Masayuki Uchiyama.
- En Hispanoamérica se tituló «Goku escapa del infierno».
¿Sabías que…? No es la primera vez que el Dr. Gero muere a manos de C-17: en Dragon Ball Z, nada más ser activado, el androide se deshizo de su creador de un solo golpe.
